Santiago de Chile, 1 jun (EFE).- Miles de jóvenes marcharon hoy en Santiago en protesta por el cierre de la Universidad Arcis, la condonación de la deuda del Crédito con Aval del Estado (CAE) y el rechazo a las leyes sobre la educación pública.

“Chile se paralizó porque sabe que necesita un cambio en la educación y que se está precarizando”, indicó hoy a Efe el coordinador nacional de la Coordinadora Nacional Estudiantes Secundarios (CONES), Erick Muñoz,

Muñoz llamó a los candidatos presidenciales a abanderarse con los estudiantes porque saben que “no solo son el futuro, también son el presente de Chile”.

El dirigente recordó que el cierre de la Universidad Arcis se concretó el pasado 24 de mayo, tras un fallo unánime del Consejo Nacional de Educación, debido la crisis financiera que sufrió en los últimos años esa casa de estudios superiores.

La manifestación, en la que también se protestó por el acceso legal a la salud y a la vivienda, se produjo durante el último informe presidencial que la jefa de Estado Michelle Bachelet rindió en el Congreso Nacional, situado en la ciudad de Valparaíso, antes de finalizar su mandato en marzo del próximo año.

Los asistentes a la protesta se reunieron cerca de las 11.00 horas (15.00 GMT), en Plaza Baquedano para marchar por la Alameda, la arteria principal del centro de Santiago.

Desde su comienzo la marcha registró numerosos enfrentamientos e incidentes entre los manifestantes y las fuerzas especiales de la policía chilena.

El salto de algunos jóvenes de las vallas metálicas y el lanzamiento de objetos, así como la destrucción de algunos paraderos de microbuses y la instalación de barricadas, obligó a Carabineros a interrumpir el tránsito y usar carros lanzaagua (guanacos) y gas lacrimógeno para contener su avance.

En Valparaíso, pasadas las 10.00 horas (14.00 GMT) unas 3.000 personas marcharon de manera pacífica desde la plaza Sotomayor, en el Barrio Puerto, por las principales arterias de la ciudad, saldándose con incidentes menores.

Los estudiantes chilenos se han movilizado desde el año 2011 en procura de una educación pública gratuita, de calidad y sin fines de lucro, puntos que la presidenta Michelle Bachellet estampó en su programa de gobierno.

No obstante, han rechazado los proyectos presentados por el Ejecutivo porque a su juicio mantienen una lógica de mercado como eje del sistema educativo.