Río de Janeiro, 23 jul (EFE).- La Marina brasileña presentó hoy el buque «Vital de Oliveira», la última adquisición para su flota científica y que, con sus 28 equipos de investigación para diferentes disciplinas, se ha convertido en el navío más completo para tareas de investigación del país.

«Los navíos en Brasil suelen tener entre 4 y 5 tipos de equipamientos; nosotros aquí tenemos 28», señaló a Efe el capitán de fragata Aluizio Maciel.

«Algunos equipamientos son inéditos aquí en Brasil, ya que los otros navíos no los tenían, así que los estamos estrenando», agregó.

La adquisición del buque supuso una inversión de 49 millones de dólares, de los cuales el Gobierno aportó 16 millones y el resto fue costeado por las petrolera estatal Petrobras y por la minera Vale, actualmente la mayor extractora mundial de hierro.

La función del «Vital de Oliveira», que tiene capacidad para una tripulación de 90 marineros y 40 científicos, será el control y reconocimiento físico, químico, biológico, geológico y ambiental de áreas oceánicas estratégicas para la exploración de recursos naturales, con especial atención a los recursos minerales.

Maciel justificó la participación de la Marina brasileña en el proyecto porque el buque permitirá la realización de «cartas náuticas que son de interés militar para el uso de submarinos» así como la recolección de datos del océano «que pueden ser utilizados en operaciones militares».

El buque, botado en septiembre del año pasado, fue incorporado a la flota de la Marina de Brasil en marzo de este año, en una ceremonia celebrada en Singapur, donde fue realizada la instalación los diversos equipamientos científicos.

Una vez concluida esta instalación, el buque comenzó un viaje que le llevó desde Singapur a Brasil, con escalas en las Islas Mauricio y en Suráfrica, donde embarcaron 18 investigadores, de cinco instituciones brasileñas, que comenzaron la labor de comprobación de los distintos equipos.

«Testaron el navío en la parte científica; utilizaron los diferentes equipos disponibles y eso para mí fue una gran satisfacción; la aprobación de los investigadores que creen que el trabajo fue bien hecho», señaló el capitán de fragata, quien valoró positivamente que durante el viaje se realizaran ya «varias investigaciones al mismo tiempo».

El buque volverá a levantar anclas a inicios en agosto, cuando realizará un breve viaje para terminar de probar el resto de los equipamientos.