Buenos Aires, 6 oct (EFE).- El presidente argentino, Mauricio Macri agitó sutilmente la campaña electoral de cara a los comicios legislativos que afrontará el país en octubre al ironizar sobre la despreocupación de exfuncionarios kirchneristas por controlar el buen progreso de la obra pública en la anterior gestión.

Durante la inauguración del tercer puente que une las ciudades de Neuquén, en la provincia del mismo nombre, con Cipolletti (Río Negro), en la Patagonia argentina, el jefe del Estado invitó a “reflexionar” sobre los motivos por los que una obra que empezó en 2001 se ha demorado “tanto tiempo”.

“Qué pasaría por la cabeza de (Julio) De Vido (exministro de Planificación 2003-2015) para no terminar esta obra, o de (Oscar) Parrilli (exjefe de Inteligencia 2014-2015), que es de por acá, que no se preocupó de terminarla”, expuso Macri.

El exministro de Planificación kirchnerista tiene múltiples procesos por corrupción abiertos en la Justicia, desde la supuesta adjudicación de obras públicas a empresarios afines hasta su responsabilidad en un accidente de tren ocurrido en la ciudad de Buenos Aires en 2012 que dejó medio centenar de muertos.

Por su parte, Parrilli también es foco de investigaciones judiciales por presunto encubrimiento de un exprófugo acusado de un triple crimen vinculado al tráfico de efedrina.

Además, la obra pública fue el gran talón de Aquiles del kirchnerismo con obras que fueron pagadas íntegramente y cuya ejecución y finalización se pone en entredicho.

En este sentido, Macri apuntó que “por suerte”, en esta nueva etapa política se está logrando generar en los argentinos la confianza de que “las obras se terminan en las fechas prometidas” y que “son sinónimo de alegría” y “no de corrupción”.

Esta comparecencia para presentar el nuevo puente biprovincial se suma a los otros actos de la jornada en los que Macri presentó nuevas infraestructuras para el país: desde el “parque solar más grande de Latinoamérica”, las obras de ensanche y profundización de el río Salado y la inauguración de las obras del metrobus en el partido de Tres de Febrero, ambas en la provincia de Buenos Aires.

Por su parte, la expresidenta y actual candidata a senadora, Cristina Fernández, continúa fiel a su estilo combativo en cada nueva entrevista.

Este jueves apuntó en una entrevista radial que “no puede ser visto como una coincidencia” que se inicien juicios contra miembros de su Gobierno durante la campaña electoral y acusó al Ejecutivo de utilizar políticamente al Poder Judicial.

Ambos comentarios agregan un poco de sal a una campaña apagada, sin grandes titulares ni propuestas, y que llevará a los argentinos nuevamente a las urnas el próximo 22 de octubre para renovar a un tercio de la Cámara de Senadores (24 bancas) y la mitad de la de Diputados (127).