Montevideo, 23 abr (EFE).- Miles de personas marcharon hoy por las calles del centro de Montevideo reclamando «memoria, justicia y reparación» por el genocidio de 1,5 millones de armenios a manos del Imperio Otomano, del que estos días se cumplen 100 años.

Organizada por la agrupación de Jóvenes Armenios de Uruguay y por la Comisión de Conmemoración del Centenario del Genocidios Armenio, la manifestación desfiló desde la explanada de la Intendencia (Alcaldía) de Montevideo hasta la Plaza de la Independencia, donde se celebraron varios conciertos musicales.

Bajo el lema de «memoria, justicia y reparación» por el genocidio, la convocatoria resultó masiva y los manifestantes portaron antorchas y pancartas en las que se leían proclamas como «Turquía, Estado genocida» o «1.500.000 vidas exigen justicia».

«Esta marcha es para pedir reconocimiento internacional por nuestro genocidio, pero también por los que ocurren hoy día y por otros que han ocurrido y están impunes», dijo a Efe un portavoz de Jóvenes Armenios de Uruguay, Sarkis Panosian.

Entre los asistentes, desfilaron autoridades políticas como la ministra de Turismo y Deporte de Uruguay, Liliam Kechichián, de origen armenio, y la alcaldesa de Montevideo, Ana Olivera.

«Este tipo de manifestaciones se hacen en todo el mundo donde hay diáspora armenia, y hoy estamos más fuertes que nunca. Hemos logrado resurgir, protestamos y estamos fuerte, luchando por ese reconocimiento internacional que esperemos se dé pronto porque después de 100 años el pueblo armenio se lo merece», declaró Panosian.

En su convocatoria, los organizadores indicaron que, un siglo después, «el crimen continúa» porque Turquía «sigue negando la verdad, obstruyendo la Justicia, eliminando todo rastro histórico y evitando la paz».

El representante de las juventudes armenias uruguayas indicó que Turquía «no sólo niega el genocidio, sino que invierte mucho dinero estatal» y utiliza «todo su poderío político y económico para influir en otros Estados del mundo para que sigan sin reconocer el genocidio».

Panosian explicó que en la actualidad Armenia tiene las fronteras cerradas con Turquía, que no existe comercio entre ambos países y que Ankara tiene en Azerbaiyán un aliado que les aplica las mismas políticas de bloqueo económico.

Uruguay se convirtió, en 1965, en el primer país del mundo que reconoció el genocidio del pueblo armenio al aprobar la Ley N° 13.326, que declaró el 24 de abril como «Día de recordación de los mártires armenios».

El Parlamento llevará a cabo mañana una ceremonia conmemorativa en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo que contará con la presencia del presidente de la República, Tabaré Vázquez; el vicepresidente, Raúl Sendic, y los exmandatarios Julio María Sanguinetti, Luis Alberto Lacalle y Jorge Batlle.

El 24 de abril de 1915, las autoridades otomanas, que lucharon del lado de Alemania en la Primera Guerra Mundial, ordenaron la detención de centenares de armenios y se puso en marcha una masiva deportación de esta etnia.

Armenia, país independiente desde 1991 y situado en el Cáucaso meridional, estima que fueron exterminadas más de un millón y medio de personas entre 1915 y 1923 y otras 600.000 fueron deportadas, muchas de los cuales emigraron a Europa, América y Rusia.

En la actualidad, Turquía, surgida de la desintegración del antiguo Imperio Otomano tras el conflicto, reconoce las masacres de armenios pero defiende que fueron daños colaterales de los combates en la frontera oriental de su territorio.

En ningún caso acepta la terminología de «genocidio», lo que ha provocado graves crisis diplomáticas entre ambos Estados a pesar de que numerosos países ya la han aceptado, entre ellos Uruguay.

La cuestión es de capital importancia para Turquía ya que una de las condiciones impuestas por Bruselas para integrarse en la Unión Europea es el reconocimiento de dicho genocidio.