Santiago de Chile, 7 may (EFE).- Los pescadores artesanales del archipiélago de Chiloé, situado en el sur de Chile, decidieron hoy desbloquear temporalmente el acceso a la isla para permitir la entrada de camiones con comida, gasolina y otros productos que escasean a seis días del inicio de las protestas.

El dirigente Jaime González señaló a radio Bio-Bio que esta jornada permitirán la salida de transbordadores cargados con camiones hacia el continente y abrirán algunas rutas de la Isla Grande de Chiloé, la principal del archipiélago.

Los pescadores llevan seis días de protesta por la presencia de la marea roja en las aguas de la isla, lo que les impide extraer pescado y marisco del mar.

El Gobierno chileno les ha ofrecido varios bonos por 750.000 pesos (unos 1.126 dólares), aunque los trabajadores rechazan la oferta porque la consideran insuficiente y sostienen que no se entregará a todos los afectados por la catástrofe ambiental.

El fenómeno causante de la contaminación es conocido como marea roja y se debe al florecimiento de una excesiva proliferación de microalgas con elevadas concentraciones de toxinas.

El 80 % de la población de Chiloé vive de los productos que extrae del mar, por lo que la prohibición de las autoridades de extraer mariscos ha impactado con fuerza en la economía local.

Los seis días de protestas y bloqueo han empezado a hacer mella y escasean los alimentos, el combustible y otros productos de primera necesidad.