Santiago de Chile, 13 oct (EFE).- La Asociación Gremial de Administradoras de Fondos de Pensiones (AAFP) negó hoy que en Chile la mitad de los jubilados cobren pensiones equivalentes a 43 dólares, como aseguró el año pasado una comisión asesora de la presidenta Michelle Bachelet.

“Esos números tienen problemas graves. Es urgente mejorar las estadísticas”, dijo Rodrigo Pérez Mackenna, presidente de la Asociación, durante una reunión con corresponsales de la prensa extranjera.

Según el informe publicado en septiembre de 2015 por la Comisión Asesora Presidencial sobre el Sistema de Pensiones, dirigida por el economista David Bravo, la mitad de quienes se jubilaron entre 2007 y 2014 (234.447 personas) cobraron una pensión inferior a 29.000 pesos (unos 43 dólares al cambio actual).

Cifras que, según Pérez, “no reflejan la realidad” pues, entre otros, no incluyen las pensiones de viudez, no consideran a las mujeres que se jubilan a los 60 años, pero que reciben el aporte previsional solidario por vejez o invalidez hasta los 65.

“En 2008 nos pusimos de acuerdo, hubo una reforma y se dijo que nadie iba a tener pensión de menos de 93.000 pesos (139 dólares). Cómo puede ser que aquí me muestren un cuadro que dice que la mitad de la gente tiene una pensión de 29.000 pesos. O no se está cumpliendo la ley o estos números no reflejan la realidad”, aseveró.

“Creemos que es urgente mejorar las estadísticas de pensiones, son muy pobres y ahí tenemos un problema grave”, añadió.

Por este motivo, desde la entidad empresarial impulsaron una mesa de trabajo con las diferentes Administradoras de fondos de Pensiones (AFP) con el objetivo de crear un nuevo informe, que da cuenta de las pensiones otorgadas en 2015, tanto anticipadas como a la edad legal.

Según el documento presentado por Pérez Mackenna, las pensiones entregadas mensualmente a hombres y mujeres con más de 10 años de cotización corresponden a 369.059 (553 dólares) y 217.847 pesos (326 dólares), respectivamente.

Por otro lado, para quienes cotizaron más de 20 años, las pensiones entregadas fueron de 451.072 pesos (676 dólares) para los hombres y 307.549 pesos (461 dólares) para las mujeres.

Finalmente, en el tramo más alto, que corresponde a aquellos con más de 30 años cotizados, las sumas son de 597.158 pesos (895 dólares) mensuales para los hombres y 430.569 (645 dólares) para las mujeres.

“No quiero decir que sean extraordinarias pero claramente guardan una relación con la realidad bastante más lógica”, señaló Pérez Mackenna.

Para el gerente de estudios de la Asociación, Roberto Fuentes, la gran diferencia de pensiones entre hombres y mujeres radica en el hecho de que “la renta cotizada de las mujeres es inferior a las de los hombres” además de que “las mujeres se jubilan cinco años antes que los hombres”.

El estudio se elaboró sobre la base de las estadísticas que las distintas AFP entregaron a la Superintendencia de Pensiones.

Asimismo, Pérez expresó su anheló por mejorar un sistema que tiene “fortalezas pero muchos temas que corregir”.

En este sentido, respaldó la propuesta del Gobierno de aumentar en 5 puntos porcentuales la tasa de cotización, que actualmente corresponde a un 10 por ciento del salario.

Con este aumento, Chile estaría más cerca de la media de cotización de los países que reúne la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que se sitúa en un 19,6 %.

Para el dirigente, este 5 % debería engrosar una cuenta individual y no un fondo solidario, pues en “Chile existe también una gran clase media que necesita mejorar sus pensiones y que no accede a los beneficios del Estado” por lo que “sería un grave error que fuera a un fondo solidario”.

Finalmente, el presidente de las AFP aclaró que este aumento que sería destinado a cuentas individuales “no beneficiaría a las AFP” por lo que su posicionamiento no refleja una voluntad de “mejorar el negocio”, sino beneficiar a los pensionistas.

El debate sobre el sistema privado de pensiones irrumpió con fuerza en Chile después de que 750.000 personas salieran a las calles de todo el país el pasado julio para exigir el término de un sistema impuesto en 1981 por la dictadura de Augusto Pinochet.

Desde entonces, los chilenos están obligados a depositar sus ahorros de jubilación en cuentas individuales manejadas por las privadas Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP).

La pensión que reciben los actuales trabajadores chilenos cuando se jubilan está determinada por la fluctuación de los mercados y el rendimiento de los fondos que los asalariados depositan mensualmente en las AFP.

Según distintos estudios, la gran mayoría de los jubilados del país austral cobra unas pensiones equivalentes a entre un tercio y la mitad de los ingresos que recibían durante su vida laboral.