Buenos Aires, 20 jul (EFE).- La ajustada victoria obtenida este domingo por los conservadores en los comicios a la Alcaldía de Buenos Aires, su principal bastión, ha sacudido la carrera electoral por la Presidencia argentina al impactar sobre las aspiraciones del principal rival del kirchnerismo, Mauricio Macri.

Horacio Rodríguez Larreta, el candidato de la conservadora Propuesta Republicana (Pro), sucederá en la Alcaldía porteña a Macri, tras adjudicarse la victoria en la segunda vuelta de los comicios locales por 3,3 puntos de diferencia sobre su rival, Martín Lousteau, del frente de centroizquierda ECO.

El estrecho margen del triunfo en el único distrito electoral gobernado por el Pro, donde los sondeos para esta segunda vuelta le otorgaban una ventaja de unos 10 puntos, sacudió la campaña electoral nacional, que el próximo 9 de agosto vivirá su primer gran test con las primarias que definirán a los candidatos para las presidenciales de octubre.

Desde el Pro, Rodríguez Larreta compareció hoy para valorar como “un golazo” los resultados y desvinculó las elecciones de la capital argentina de las aspiraciones de los conservadores por alcanzar la Presidencia.

“Son elecciones diferentes, después vienen las nacionales. Las elecciones locales son para elegir el jefe de Gobierno. A partir de anoche empezamos ya a trabajar en las primarias del 9 de agosto”, sostuvo.

Ante las preguntas sobre la ausencia de Macri, quien lo había acompañado en comparecencias previas, Rodríguez Larreta apuntó: “No está porque la idea era hablar de la elección de la ciudad. A la tarde van a tener posibilidad de preguntarle sobre la elección nacional, va a estar en la provincia (de Buenos Aires)”.

El Gobierno de Cristina Fernández, cuyo candidato a alcalde de Buenos Aires, Mariano Recalde, no pasó de la primera vuelta, interpretó la ajustada victoria como una derrota de Macri.

“El Pro puede haber puesto al jefe de la ciudad para los próximos tiempos, pero perdió la elección, lisa y llanamente”, opinó hoy el jefe de Gabinete del Ejecutivo, Aníbal Fernández.

El jefe de ministros tildó de “partido local” al Pro, que gobierna en Buenos Aires desde 2007, y subrayó que “no ganó absolutamente nada” en las elecciones celebradas en varias provincias argentinas en los últimos meses, pese a que tampoco el kirchnerismo ha cosechado grandes resultados.

Además, el funcionario criticó que este domingo, durante los actos posteriores a los comicios, Macri lanzase promesas electoralistas como que mantendrá ciertas ayudas sociales o la titularidad pública de la petrolera YPF y de Aerolíneas Argentinas, nacionalizadas por el kirchnerismo.

“Nosotros no nos disfrazamos, no nos travestimos en términos políticos”, recalcó Aníbal Fernández.

Según los sondeos de la carrera electoral por la Presidencia, Macri es el segundo candidato con más intención de voto, por detrás del kirchnerista Daniel Scioli, gobernador saliente de la provincia de Buenos Aires.

Al acudir dentro la coalición opositora “Cambiemos”, Macri se medirá en las primarias de agosto con el precandidato de Unión Cívica Radical (Ernesto Sanz) y la postulante de Coalición Cívica ARI (Elisa Carrió), mientras que para Scioli estos primeros comicios serán poco más que un medidor del apoyo popular, ya que el kirchnerismo solo postula su lista.

El tercero con más apoyo popular, según las encuestas nacionales, es el peronista disidente Sergio Massa, titular del Frente Renovador (FR), quien hoy al valorar los resultados del Pro en los comicios porteños subrayó a una emisora que “construir algo grande requiere de pluralidad, generosidad y humildad, no de sectarismo y soberbia”.

“Eso a la hora de ir a las urnas se paga”, opinó, tras señalar que “hace cuatro meses que dicen que la ciudad (Buenos Aires) era el bastión del triunfo, que las elecciones eran un trámite e iban a impactar en el plano nacional, y lo cierto es que en Santa Fe (centro) ganó el socialismo, en Córdoba (centro) nosotros y en la ciudad que iban a arrasar, no pasó”.

Unos 32 millones de argentinos están llamados a las urnas el próximo 9 de agosto para definir en primarias obligatorias los candidatos que competirán en octubre por suceder a Cristina Fernández en la Jefatura de Estado argentina.