Santiago de Chile, 8 may (EFE).- El titular de la Comisión de Defensa de la Cámara de Diputados, Jorge Tarud, rechazó hoy categóricamente las declaraciones del presidente boliviano Evo Morales quién acusó a Chile de “agresión” por tener un puesto militar cerca de la frontera de su país.

“La denuncia realizada por el presidente Morales dice relación directa con desviar la atención de la crítica situación interna por la que él ha atravesado particularmente con el caso de su examante Gabriela Zapata”, señaló Tarud a los periodistas.

El legislador chileno calificó de “una enorme irresponsabilidad” por parte de Morales de levantar un tema de esa naturaleza.

La Cancillería chilena también reaccionó en un breve comunicado a las palabras de Morales al señalar que “nuevamente el Gobierno de Bolivia busca desviar la atención de sus problemas internos con alegaciones falsas en contra de Chile”.

“Es totalmente infundada” la acusación del presidente boliviano de que Chile habría instalado una base militar “ilegal” a menos de 15 kilómetros de la frontera con ese país, en la zona del Río Silala.

“No existe tal supuesta instalación militar. Lo que ha habido es una intensificación del patrullaje militar en territorio chileno para impedir los ataques contra civiles, robos, contrabando y narcotráfico provenientes de Bolivia, lo cual ha tenido el efecto de disminuir notoriamente esos actos delictivos”, añadió.

El comunicado aclara que “la única instalación militar en la zona del Río Silala se encuentra en el lado boliviano, apenas a 1,5 kilómetros en línea recta de la frontera con Chile, y Bolivia debiera responder por esa presencia militar permanente en la frontera”.

El presidente de Bolivia, Evo Morales, denunció este domingo que Chile instaló una base militar “ilegal” en la frontera entre ambos países y a quince kilómetros de los manantiales del Silala, situados en el suroeste boliviano y cuyas aguas son objeto de disputa con el país vecino.

Bolivia sostiene que el Silala está formado por vertientes cuyas aguas fluyen a Chile por canales artificiales construidos en 1908, por lo que varias veces ha exigido una compensación económica al Gobierno chileno y a empresarios del norte de ese país.

Morales afirmó que no entiende que a pesar de que en Chile gobiernan el partido socialista y el partido comunista, estos sean “militaristas”.

“Esta instalación es una agresión a la vida, a la patria y a Bolivia. No confundan algunos grupos chilenos que estamos todavía en tiempos de colonia ni de dominio del imperio. Son tiempos del pueblo en que solo buscamos justicia sobre temas pendientes”, sostuvo.

El diputado Tarud señaló que “uno se pregunta hasta donde pretende llegar el Presidente Morales con sus emplazamientos y tergiversaciones de la verdad en forma permanente con Chile, abusando de nuestra buena disposición y de nuestro deseo de tener una relación constructiva con el pueblo boliviano”, subrayó el presidente de la Comisión de Defensa de la Cámara de Diputados de Chile.

En marzo pasado, el gobernante boliviano anunció la intención de su país de llevar el asunto de las aguas del Silala ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya al considerar que Chile hace un “uso abusivo” de este recurso natural del que el país austral defiende que se trata del cauce de un río internacional.

Si la demanda es admitida, será la segunda causa que Bolivia mantendrá en la corte de Naciones Unidas contra Chile, donde desde hace tres años se dirime la centenaria reivindicación marítima boliviana.

La demanda marítima boliviana, planteada en 2013, tiene por objetivo que el tribunal de La Haya declare la obligación chilena de negociar un acceso soberano al mar que Bolivia perdió en la guerra del Pacífico a fines del siglo XIX.

Chile tiene plazo hasta el 25 de julio para presentar la respuesta a la memoria que presentó Bolivia, luego que en septiembre pasado la Corte Internacional de Justicia rechazara el recurso que presentó el equipo chileno para que el tribunal se declarara incompetente.