Montevideo, 10 may (EFE).- La delegación de la Unión Europea (UE) en Uruguay celebró hoy con una recepción el Día de Europa, calificado este año por el embajador del bloque, Juan Fernández Trigo, como «muy esperanzador» por tener lugar en vísperas de la reanudación de las negociaciones entre la UE y el Mercosur.

El desbloqueo de las tratativas entre ambos bloques comerciales tras 17 años de estancamiento fue el tema central del discurso pronunciado por Fernández Trigo, ya que mañana los equipos de negociadores de la UE y el Mercosur intercambiarán en Bruselas propuestas para avanzar en un «acuerdo ambicioso».

«Por fin intercambiaremos esta semana nuestras ofertas comerciales con el Mercosur para alcanzar un acuerdo de asociación entre ambas regiones que libere el 90 % de nuestro comercio de los aranceles que lo dificultan y lo encarecen», dijo el embajador en su discurso por la efeméride europea, que se celebra cada 9 de mayo.

«Ni ha sido un camino fácil llegar hasta aquí, ni estará todo hecho a partir de la semana que viene. Ahora comienza la verdadera negociación. Tendremos que hacer uso de nuestras mayores dosis de paciencia y templanza para que este proceso no vuelva a descarrilar», agregó.

En ese sentido, Fernández Trigo incidió en la importancia de respetar los procedimientos y del convencimiento mutuo de la «necesidad» de concretar el acuerdo, al tiempo que felicitó al canciller uruguayo, Rodolfo Nin Novoa, por las gestiones uruguayas para catalizar la vuelta del Mercosur a la mesa de negociación.

Del mismo modo, expresó que el «reconocimiento al buen hacer» del embajador uruguayo Carlos Pérez del Castillo en las gestiones por descongelar las conversaciones «recorre los despachos de Bruselas».

De hecho, Uruguay, que ejerce la presidencia pro tempore del Mercosur -integrado además por Argentina, Brasil, Paraguay y Venezuela como miembros plenos y con Bolivia en proceso de adhesión- ha adoptado en los últimos meses el liderazgo del bloque en las negociaciones con la UE.

Tras la oratoria, el diplomático dijo a los medios que el acuerdo puede llegar a bajar a cero los aranceles para los productos provenientes del Mercosur, actualmente fijado en un 30 %, aunque subrayó que cada producto es un caso distinto, por lo cual ciertos pueden estar sometidos a «un tratamiento especial».

«Prácticamente está todo en negociación. Hay determinados productos que pueden ser un poco más sensibles que otros pero todo será objeto de discusión. No hay ningún sector excluido», aseguró.

Del mismo modo, resaltó que la UE ha ido «reduciendo» su política de subsidios a los agricultores, que hace treinta años conformaba un 70 % del presupuesto del bloque, mientras que hoy consiste en menos del 30 % del mismo.

«Estamos subvencionando al agricultor para que no abandone el campo. Hemos reducido de una forma muy importante el apoyo subsidiado de productos», expresó el representante europeo en Uruguay, quien aseguró que a pesar de que «no es el mejor momento» para el sector agrícola europeo, la negociación con el Mercosur abarcará también esta área.

También destacó que el posible acuerdo no solo influirá en el intercambio comercial sino también en magnitud de las inversiones europeas en el Mercosur, que actualmente son de 286.000 millones de euros en todo el bloque americano y que pueden «multiplicarse» si prospera la asociación.

En concreto, destacó el interés de la UE por el «sector industrial» pero también en las energías renovables, como en el caso de Uruguay, donde las inversiones europeas hicieron que las fuentes limpias alcanzaran el 50 % de la matriz energética del país.

En el acto estuvo presente Nin Novoa, quien habló esta mañana en declaraciones a los medios en una sesión de homenaje en el Parlamento uruguayo que las conversaciones de mañana son «el paso inicial a una adecuación de los vaivenes modernos del comercio mundial», dominado por grupos de países y no por naciones individuales.

«Para un país como Uruguay, que produce alimentos para más de 30 millones de personas, habitado solo por 3 millones, el comercio internacional se vuelve fundamental para mantener los niveles de producción y sobre todo de empleo y de salarios para los uruguayos», expresó el canciller.