Lima, 7 may (EFE).- La temporada de lluvias en Perú, actualmente en su etapa final tras iniciarse en diciembre de 2015, dejó veinticinco muertos, 35 heridos, un desaparecido y más de 14.200 damnificados, además de unos 146.000 afectados, informó el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) en un reporte.

El documento del Indeci resume las consecuencias de las emergencias atendidas por deslizamientos, inundaciones, granizadas, lluvias, tormentas eléctricas, nevadas y aludes desde diciembre del pasado año hasta la actualidad.

Los embates climáticos también causaron en Perú más de 1.800 viviendas colapsadas y dejaron inhabitables otros 1.500 inmuebles, además de afectar de manera secundaria a más de 33.300 viviendas.

Las lluvias dejaron además catorce escuelas colapsadas y veintinueve inhabitables, y afectaron a otro medio millar de centros educativos.

También destruyeron tres establecimientos de salud, otros tres quedaron inhábiles, y hubo daños en otros noventa puestos de salud.

La infraestructura también se vio afectada por la temporada de lluvias, con 104 kilómetros de carreteras destruidos, y 108 puentes peatonales colapsados.

Los fenómenos climatológicos provocaron además la pérdida de más de 2.800 hectáreas de cultivos agrícolas y afectaron a otras 8.800 hectáreas.

El mayor número de perjudicados se registra hasta ahora en la región de Piura, en el norte del país, con 4.000 damnificados y más de 40.000 afectados por las inundaciones padecidas a causa de las lluvias intensas que cayeron entre febrero y marzo, producto del fenómeno climatológico de El Niño.

La última emergencia más importante se encuentra en la región de amazónica de Loreto, en el noreste del país, donde una riada causó un herido y unos 3.000 afectados en diecisiete comunidades asentadas en las riberas del río Pisqui, cuyos territorios fueron declarados esta semana en estado de emergencia por el Gobierno.