Bogotá, 21 abr (EFE).- La alta comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Flavia Pansieri, dijo hoy, tras visitar algunas de las zonas más afectadas por el conflicto en Colombia, que «las poblaciones no quieren y no pueden esperar más» a que el Gobierno y las FARC firmen la paz y por ello se requiere avanzar «rápidamente».

«No se puede continuar hablando sin poner conjuntamente una idea de cuándo es que vamos a salir de este proceso, porque lo que me queda claro después de esta visita es que las poblaciones no quieren y no pueden esperar más», aseguró.

«Hay urgencia de atención a las víctimas, a quienes sufrieron violaciones (de sus derechos humanos), y es necesario que este proceso de paz sea lo mas rápido posible. Ya hemos esperado bastantes años para lograr lo que tenemos ahora y se hicieron muchos avances, hay que seguir avanzado y hacerlo rápidamente», subrayó.

Pansieri se refirió en rueda de prensa en Bogotá a la propuesta del presidente Juan Manuel Santos de poner plazos a los diálogos de La Habana, algo que no respaldó abiertamente porque puede «no ser constructivo», aunque al mismo tiempo indicó que daría más apoyo civil a la mesa de negociación, instalada en noviembre de 2012.

La responsable de Naciones Unidas abandonará mañana Colombia tras seis días de estancia en los que ha visitado varias regiones fuertemente golpeadas por el conflicto armado, como el Putumayo y el Cauca.

En este último departamento, situado en el suroeste del país, se produjo el pasado 15 de abril un ataque de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que dejó 11 soldados muertos, otros 24 heridos y una sociedad indignada por las circunstancias del suceso, ocurrido mientras los uniformados dormían, según el Ejército.

Los hechos, que según los negociadores del Gobierno han «fracturado la esperanza» en los diálogos, también acentúan la «urgencia» de las víctimas por ser atendidas, según Pansieri, que transmitió sus condolencias a los familiares de los soldados.

Durante su visita a Colombia la responsable de Naciones Unidas se reunió con autoridades, defensores de derechos humanos, víctimas de violaciones a los derechos humanos, y representantes de sociedad civil.

Tras esos encuentros, pidió al Gobierno que «preste mayor atención a los derechos» de las comunidades indígenas, campesinas y afrodescendientes, que «han sido desproporcionadamente afectados por el conflicto», aunque reconoció los esfuerzos del Ejecutivo por garantizar los derechos de estos colectivos.

Preguntada por la negativa de los guerrilleros a ir a la cárcel dentro de un eventual postconflicto, Pansieri remarcó que «no hay paz duradera sin justicia» y que eso implica «reconocer a las víctimas, a quienes fueron los victimarios y tomar medidas para asegurar Justicia y medidas de no repetición».

«Es claro que en el contexto de legislaciones internacionales los delitos y violaciones de derechos humanos no pueden ser cubiertos por amnistía», afirmó la alta comisionada, que evitó aclarar si en este caso serían recomendables penas de prisión.