La Paz, 30 mar (EFE).- La Organización de Estados Americanos (OEA) lamentó hoy la cancelación de una candidatura opositora en la región boliviana de Beni, pocos días antes de los comicios regionales celebrados el domingo, y sugirió cambios en las facultades del Tribunal Electoral.

“La misión lamenta la cancelación de la personería jurídica de una alianza política en el Departamento de Beni”, dijo en una rueda de prensa el expresidente guatemalteco Álvaro Colom, quien encabeza la misión de observación electoral enviada por la OEA a las elecciones subnacionales bolivianas.

Los bolivianos eligieron ayer domingo a los nueve gobernadores y 339 alcaldes del país, entre otras autoridades

La misión de la OEA “considera importante que se promueva un debate político y legislativo a fin de salvaguardar las prerrogativas cívicas establecidas en los tratados internacionales y la Constitución” boliviana, agregó Colom.

El exmandatario refirió que en su país, Guatemala, “se han cancelado partidos políticos, pero no tres o cuatro días antes de las elecciones porque eso supondría una guerra civil”.

A apenas una semana de la votación, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) anuló 228 candidaturas de la fuerza Unidad Demócrata (UD) en Beni, al inhabilitar la personalidad jurídica de esa fuerza con el argumento de que cometió un delito electoral por difundir encuestas propias.

La inhabilitación impidió que el opositor Ernesto Suárez, candidato a gobernador y al que las encuestas daban como vencedor, pudiera presentarse a las elecciones.

Colom destacó que “afortunadamente” la población en Beni pasó “del pánico a la tranquilidad” por un proceso de diálogo de base, porque hasta el viernes en la misión había preocupación por el caso.

Agregó que si en Guatemala se hubiera dado una situación similar, “hubiera habido por lo menos unos 40 muertos y todas las oficinas electorales quemadas, las municipalidades quemadas, la gobernación quemada”.

Enfatizó que el pueblo boliviano ha mostrado una “fortaleza democrática”, que debe ser correspondida por un sistema electoral que garantice los plenos derechos de los electores.

“Al final, todos sabemos que la elección se realiza normalmente, sin problemas, pero todos sabemos que ahí hubo distorsiones provocadas por esta inhabilitación”, insistió Colom.

En ese sentido, dijo que el sistema electoral boliviano tiene “un problema estructural” y por eso es necesario un debate político y legislativo para hacer las reformas necesarias para solucionarlo.

Como ejemplo, opinó que debería establecerse un plazo razonable para inhabilitar y sustituir una candidatura, lo cual podría hacerse hasta antes de la impresión de las papeletas de votación para evitar confundir a la población en el momento de votar.

Preguntado sobre las amenazas que el Gobierno boliviano realizó durante la campaña electoral sobre que no realizaría inversiones en aquellos lugares donde ganara la oposición, Colom consideró que al calor y la pasión de la campaña se “mete la pata, bien metida”.

Dijo que conoce al presidente Evo Morales y conoce “su capacidad de diálogo”, por lo que, opinó, la democracia boliviana va a “canalizar un sistema de diálogo al estilo boliviano”.

También aludió a la tardanza del TSE en difundir los resultados oficiales, un retraso que ya criticó la OEA tras las elecciones presidenciales de octubre pasado.

Desde anoche, tanto el Gobierno como la oposición han dado por representativos los datos de los sondeos a pie de urna y por recuento rápido para pronunciarse sobre los triunfos y derrotas electorales.

Entre los problemas detectados por la misión de la OEA se encuentra el traslado de las actas de votación a las instalaciones de los organismos electorales.

Según el informe del organismo internacional, esa documentación fue trasladada en vehículos particulares y en taxis, y hubo casos en los un solo vehículo debió recorrer hasta nueve colegios electorales.