Montevideo, 17 jul (EFE).- La Iglesia Católica de Uruguay lanzó hoy una campaña con el fin de recaudar fondos para la institución, que según declaró el cardenal y arzobispo de Montevideo, Daniel Sturla, enfrenta un «déficit económico muy grande» y no alcanza a cubrir los gastos fundamentales con sus ingresos.

Bajo el lema ‘Iglesia de Todos’, la institución apeló a la colaboración de sus seguidores, así como a la de «otros uruguayos que de algún modo puedan sentirse motivados» por sus acciones, para paliar el desajuste económico que padece, señaló el cardenal.

Sturla afirmó que al asumir como arzobispo en marzo de 2014 se encontró con un «déficit grande», donde «lo que entraba era menos de lo que salía», razón que motivó la implementación de una serie de medidas para revertir la situación y disminuir el déficit, como la contratación de una auditoría y la realización de algunos ajustes.

«La situación ha mejorado sustancialmente», declaró el cardenal, que no obstante observó que se sigue necesitando el apoyo de los fieles.

Sturla explicó que la institución tiene que afrontar «tres gastos fundamentales» y el presupuesto actual no alcanza para cubrirlos.

Estos gastos esenciales son la capacitación de los seminaristas, el mantenimiento de los sacerdotes ancianos y enfermos, y la ayuda a aquellas parroquias ubicadas en barrios necesitados del país.

A modo de ejemplo, el arzobispo mencionó la ayuda «irrisoria» que reciben los sacerdotes de barrios populares, «donde la colecta de cada domingo es escasa y no da para sostenerse», que consiste en una mensualidad de 1.500 pesos uruguayos (unos 54 dólares).

El lanzamiento de esta campaña incluyó la presentación de un anuncio televisivo que informa sobre las diferentes vías de colaboración que la Iglesia puso a disposición de los fieles.