Buenos Aires, 16 may (EFE).- La Fiscalía argentina reiteró hoy que el expresidente Carlos Menem (1989-1999) todavía debe declarar en la causa por el atentado en 1994 a la mutua judía AMIA en Buenos Aires, además de afrontar el resto del juicio que se le sigue por presuntas irregularidades durante la investigación del suceso.

En concreto, según informa el servicio oficial de noticias del Ministerio Público, el testimonio ha sido requerido “en más de una oportunidad” por los fiscales de la Unidad Fiscal que investiga el atentado, en el que murieron 85 personas, pero “por motivos de agenda y de salud” aún no se ha producido.

Sin embargo, el viernes pasado el exmandatario y actual senador declaró en la investigación por la muerte de su hijo, en un accidente de avión en 1995, por lo que los representantes fiscales consideran que está en “plena capacidad” de prestar testimonio.

Hasta ahora, Menem no había sido citado a declarar como testigo en la causa AMIA, ni ha declarado nunca con relación al esclarecimiento del atentado, explica el Ministerio Público.

Añade además que esto sumado a su avanzada edad (85 años) torna a su testimonio de interés para la investigación, aun con las limitaciones señaladas que puedan presentarse.

En el proceso se juzga a 12 personas, incluido Menem, por numerosas irregularidades detectadas en el primer juicio abierto por el atentado contra la AMIA, que concluyó con la declaración de nulidad de toda la investigación y con la absolución de los policías imputados.

Entre los acusados están el primer juez de la causa, Juan José Galeano, quien fue destituido en 2005 por mal desempeño; los exfiscales de la causa Eamón Mullen y Jorge Barbaccia, el excomisario de la Policía Federal Jorge Palacios, el abogado Carlos Telleldín y el extitular de los servicios de inteligencia argentinos Hugo Anzorreguy.

Tanto la Justicia como la comunidad judía de Argentina sostienen que Irán planeó ese atentado contra la AMIA y probablemente también el perpetrado en 1992 contra la embajada de Israel, que mató a 29 personas, y consideran a Hizbulá como el autor material.

Menem está acusado de supuestas irregularidades por haber determinado a través de su hermano Munir a Galeano a comprometer la eficacia de diligencias probatorias respecto de Alberto Jacinto Kanoore Edul y de personas de su entorno como Mohsen Rabbani.

También se le atribuye haber determinado el obrar ilícito de dos altos cargos de la Secretaría de Inteligencia del Estado en ese entonces y de dos jerarcas policiales.

Para la Fiscalía, ellos ocultaron información y obstruyeron el proceso provocando, entre otros perjuicios, la desaparición de transcripciones de intervenciones telefónicas de pleno interés para el esclarecimiento.

El pasado viernes, el exjefe de Estado declaró en su despacho como senador ante un juez, sobre la confusa muerte de su hijo en 1995, que el fallecido excanciller Guido Di Tella le contó que el responsable del deceso fue el grupo islamista Hizbulá.

La exmujer de Menem, Zulema Yoma, quien siempre ha defendido la tesis de que se trató de un asesinato y no de un accidente, reveló a la prensa el viernes que el senador ratificó en su declaración que la muerte de su hijo fue “el tercer atentado”.