Lima, 8 jun (EFE).- Un fiscal especializado en terrorismo investiga el atentado perpetrado este jueves por el último remanente del grupo armado Sendero Luminoso, que dejó cuatro policías muertos en los Andes de Perú, informó hoy en un comunicado la Fiscalía, tras ordenar el levantamiento de los cadáveres.

Las pesquisas están a cargo de la Segunda Fiscalía Supraprovincial para casos de Terrorismo y Derechos Humanos de Ayacucho, región del sur del país.

Como parte de las primeras diligencias, ordenó una cadena de custodia sobre los panfletos y escritos comunistas encontrados en el lugar del ataque, un camino de tierra de la provincia de Churcampa, perteneciente a la céntrica región de Huancavelica.

Según los documentos mostrados por el diario Correo, el atentado está reivindicado por el Partido de la Revolución Peruana, denominación que puede apelar al remanente de Sendero Luminoso liderado en esa zona por los hermanos Víctor y Jorge Quispe Palomino (“camarada José” y “camarada Raúl”, respectivamente).

Al lugar del atentado llegó hoy el ministro del Interior, Mauro Medina, acompañado del director general de la Policía Nacional del Perú (PNP), Richard Zubiate.

Medina detalló a la emisora Radio Programas del Perú (RPP) que los terroristas habían enterrado cargas explosivas en el camino que detonaron al paso del vehículo que transportaba a los policías fallecidos.

Los cuatro agentes fallecidos son Humberto Matencio, Marco Antonio Cisneros, Felimón Manuelo y Adolfo Casas, quienes regresaban a la comisaría de Churcampa tras haber formado parte de un operativo de seguridad en una población cercana para las celebraciones del Día de la Bandera.

Medina afirmó que el atentado fue encargado por narcotraficantes para neutralizar la actividad de la policía en la pequeña población de Anco, un punto de salida de la droga producida en el Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (VRAEM), la mayor zona cocalera de Perú.

Las provincias de Churcampa, en Huancavelica; y Huanta, en Ayacucho; separadas por el río Mantaro, concentran la mayor parte de los atentados perpetrados contra la policía en los últimos meses, la mayoría en emboscadas cuando los agentes se trasladan por caminos rurales de la zona.

El mes pasado murieron dos policías en San José de Secce (Huanta) al ser sorprendidos por disparos desde lo alto de las montañas, y otro falleció en circunstancias similares en un operativo antidrogas en Anco (Churcampa).

Tres agentes más de la división de carreteras de la Policía fallecieron en septiembre de 2017 en Churcampa al ser acribillados en una emboscada en un camino de montaña.

El VRAEM, una extensa y agreste área de la vertiente oriental de los Andes, está bajo constante control militar por concentrar 20.000 hectáreas de cultivos ilícitos de hoja de coca, casi la mitad de toda la superficie cocalera de Perú, lo que origina el 70 % de las alrededor 400 toneladas de cocaína que el país produce anualmente, según estimaciones oficiales.

En esa zona se esconde también el remanente de Sendero Luminoso, al que las autoridades peruanas acusan de brindar seguridad a los narcotraficantes a cambio de cupos para financiar su actividad.