Santiago de Chile, 15 jul (EFE).- El ministro de Hacienda de Chile, Rodrigo Valdés, reiteró hoy que la desaceleración que afecta a la economía de su país se explica por factores externos y agregó que mientras las economías avanzadas se recuperan, las emergentes pierden impulso,

“Y las de América Latina pierden aún más impulso”, enfatizó el jefe de la finanzas públicas chilenas al exponer ante la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados.

“Estamos en un barrio, en una zona del mundo en que las cosas se han complicado bastante y siempre el barrio influye”, añadió Valdés.

No obstante, el ministro de Hacienda aseguró que Chile ha mostrado mayor fortaleza y “este año estamos más despegados de la caída que muestra la región”, incluso con una tasa de desempleo que aunque ha crecido sigue en niveles razonables.

Valdés señaló que este año se ve “algo peor que lo esperado para el mundo emergente, con una disminución del crecimiento esperado para Latinoamérica bastante sustancial”.

Añadió que el hecho de que el mundo desarrollado se esté recuperando “implica que vamos a enfrentar condiciones financieras muy distintas” que el escenario de bajas tasas que impulsó la inversión hacia la región.

“A ello -dijo- se suma un escenario de menores precios de materias primas (el cobre es el producto de mayor exportación en Chile), que según analistas parece ser más estructural que cíclico”, agregó.

Por otro lado, el ministro de Hacienda, destacó que a pesar de la caída en la inversión total, Chile sigue teniendo una tasa de inversión que no es tan baja.

En esta línea llamó la atención sobre su composición, ya que en los últimos años la inversión minera pasó de ser 1 % a 8 % del Producto Interno Bruto (PIB) debido a los altos precios del cobre, situación que comenzó a revertirse con el fin de ese ciclo y el ajuste que ha registrado el tipo de cambio

Dijo que hoy “la participación de las exportaciones netas y de la demanda interna en el PIB son muy distintas”.

“Las exportaciones son las que empiezan a tirar el carro. Nosotros teníamos lo contrario en los últimos años, en que la demanda interna es la que ha tirado el carro”, aseveró.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) bajó hoy miércoles la estimación de crecimiento para la economía chilena este año a 2,5 % desde el 2,7 % previsto en abril, con lo que completó la cuarta reducción consecutiva, en medio de un débil comportamiento de la demanda privada y una moderación en los precios de las materias primas.

La semana pasada el Banco Central informó que la actividad económica de Chile creció en mayo un 0,8 % respecto de igual mes de 2014, su menor ritmo en nueve meses.

La cifra se situó muy por debajo de las proyecciones del mercado y los expertos, que giraban entre un 1,3 y un 1,7 % para el quinto mes del año.

Los guarismos corresponden al Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec), que recoge un 91 % de los bienes y servicios incluidos en el producto interior bruto (PIB) y su variación es una aproximación a éste.