Asunción, 25 abr (EFE).- La violencia contra periodistas, desde el insulto y el acoso hasta el secuestro y el asesinato, generan un “efecto amedrentador” tanto entre las víctimas como entre los compañeros de profesión, dijo hoy Felipe Llambías, miembro de la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la CIDH.

Llambías realizó estas declaraciones durante un seminario internacional organizado en Asunción por el Sindicato de Periodistas de Paraguay (SPP), en la víspera de que se conmemore en el país suramericano el Día del Periodista.

El miembro de la Relatoría de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) señaló que ese efecto provoca un temor que impide la presentación de denuncias por esos hechos violentos contra los comunicadores.

Además, Llambías incluyó entre las formas de violencia a los periodistas la extorsión para que revelen sus fuentes o la destrucción de sus materiales por parte de las fuerzas de seguridad.

“La violencia contra periodistas no solo vulnera los derechos de la víctima, sino que también silencia a sus pares y viola el derecho a la información de toda la sociedad”, enfatizó.

Alertó además acerca de la violencia contra las mujeres periodistas, basada en la discriminación machista, y que se traduce en situaciones de acoso sexual o abuso de poder, entre otras.

En cuanto a los asesinatos, que definió como “la forma más extrema de la violencia”, la Relatoría contabiliza 55 asesinatos de periodistas en toda América en el período 2010-2015.

Llambías pidió a los Estados de la región que se esfuercen por “prevenir, proteger y procurar justicia” en los crímenes contra periodistas, ya sean integrantes de la plantilla de un medio de comunicación o comunicadores “freelance”.

Solicitó que eduquen a la ciudadanía y las fuerzas de seguridad en el respeto a la labor de los periodistas, que asignen recursos específicos para garantizar su protección, y que emprendan investigaciones en plazo razonable para esclarecer los actos de violencia contra ellos.

La violencia contra los periodistas en América Latina está creciendo en paralelo a la impunidad de estos crímenes, advirtió recientemente en Paraguay el Consejero de Información y Comunicación de la Oficina Regional de Ciencias de la Unesco para América Latina y el Caribe, Guilherme Canela.

En el mundo, menos de uno de cada diez casos de periodistas asesinados desde 2006 terminó en condena a sus responsables hasta finales de 2014, según datos de la Unesco.