Lima, 31 may (EFE).- El presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, encabezó hoy un simulacro nacional de sismo y tsunami que se convocó cuando se cumplen 47 años de un terremoto de magnitud 7,8 que dejó 80.000 muertos, 20.000 desaparecidos y 143.300 heridos en el país.

“El simulacro es una buena cosa que se inició en Gobiernos anteriores y nosotros lo seguimos y estamos intensificando, porque hay que prevenir. La mejor forma de prevenir es construir bien”, declaró Kuczynski a los periodistas tras abandonar el Palacio de Gobierno rumbo a un centro de comando de emergencia en la Plaza de Armas de Lima.

El gobernante destacó la buena acogida que tuvo el simulacro entre los ciudadanos, aunque remarcó que en las zonas aledañas a la capital se concentraría el mayor número de afectados ante un sismo de gran magnitud.

Precisó que hay que tener en cuenta la gran cantidad de viviendas construidas en cerros, donde un sismo de gran magnitud provocará la caída de rocas y destruirá construcciones precarias.

Kuczynski, que estuvo acompañado por el primer ministro, Fernando Zavala, y el ministro de Defensa, Jorge Nieto, también conversó por Skype con el gobernador regional de Madre de Dios para conocer cómo se desarrolló el simulacro en esa zona selvática del país.

En un mensaje en su cuenta de Twitter, el gobernante le pidió a sus compatriotas que tomen “conciencia que el Perú es un país sísmico”.

“Trabajemos en la prevención, hagamos construcciones seguras y participemos en simulacros”, enfatizó.

El Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) señaló que el simulacro se hizo considerando un sismo de magnitud 8,5, con epicentro a 90 kilómetros al oeste del puerto limeño del Callao, lo que generaría una alerta de tsunami en la costa del país.

Al ofrecer una primera evaluación, al 30 % de los reportes, las autoridades señalaron que un sismo de esa magnitud habría dejado en Lima 21.059 personas fallecidas, 484.886 afectadas, 9.966 viviendas destruidas y 90.905 inhabitables, además de afectar a más de 3 millones de personas a nivel nacional.

El simulacro se realizó cuando se recuerda un terremoto de magnitud 7,8 que golpeó el 31 de mayo de 1970 a la región Áncash, al norte de Lima, con un saldo de, al menos, 80.000 muertos, 20.000 desaparecidos y 143.331 heridos graves.

El terremoto, que también golpeó a Lima, tuvo su epicentro en las costas de Casma y Chimbote, y originó el desprendimiento de un gigantesco bloque de hielo del nevado Huascarán, el de mayor altura de Perú, lo que causó un aluvión que desapareció la ciudad andina de Yungay, donde se reportó unos 20.000 desaparecidos.

El Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN) informó hoy que en lo que va de este año, el país ha soportado 142 sismos perceptibles, el mayor de los cuales alcanzó los 5,7 grados de magnitud en las localidades selváticas de Aguaytía y Pucallpa.

Perú se ubica en la zona denominada Cinturón de Fuego del Pacífico, donde se registra aproximadamente el 85 % de la actividad sísmica mundial.