Montevideo, 21 jul (EFE).- La Justicia militar uruguaya procesó hoy con prisión por “desobediencia” y “omisiones de servicio” a Daniel Méndez, exjefe de la Brigada Aérea II, de la que se hurtaron 18.000 balas a finales de 2014, dijo a Efe el presidente del Supremo Tribunal Militar, el general retirado Julio Halty.

Méndez se encontraba al mando de dicha base militar ubicada en el departamento de Durazno, en el centro del país, en el momento que se produjo el hurto.

Al respecto, Halty confirmó que el coronel fue imputado por desobediencia al “no cumplir con las órdenes preestablecidas” y por omisión de servicio, al “no cuidar el material a su cargo”.

Por otro lado, el Ministerio de Defensa Nacional (MDN) inició otras dos líneas de investigación además de la militar, una civil a través de la Policía nacional como auxiliar de la Justicia ordinaria y una administrativa dentro del Ministerio.

El subsecretario del MDN, Jorge Menéndez, declaró recientemente a Efe que el Ministerio ha catalogado el hecho como “muy lamentable y preocupante”.

Del mismo modo, el titular de la cartera, Eleuterio Fernández Huidobro, que será interpelado en la Cámara de Diputados el próximo lunes para explicar la desaparición, valoró hoy como “grave” el hecho y señaló que “es un tema de suma importancia”.

El funcionario aseguró que se enteraron del hurto de los proyectiles tras “el pedido de informe” del diputado del opositor Partido Nacional Jaime Trobo, quien denunció públicamente los hechos el pasado junio.

Trobo, que en el momento señaló que fueron fuentes anónimas las que le informaron de los hechos, dijo recientemente que esas mismas fuentes le habían indicado que el número de proyectiles robados puede ser mayor y que el material sustraído pudo haber sido vendido a grupos armados brasileños.