Brasilia, 16 dic (EFE).- El juez Luiz Fachin, instructor de la causa en la que la Corte Suprema de Brasil decidirá el trámite para un eventual juicio político contra la mandataria Dilma Rousseff, negó hoy uno a uno los alegatos del oficialismo contra ese proceso.

Según Fachin, cuya sentencia debe ser debatida y votada por los otros diez miembros de la corte, el proceso con miras a la perdida del cargo de la mandataria solicitado por la oposición se ajusta a derecho y atiende todos las exigencias de la Constitución nacional.

El instructor rebatió cada argumento presentado por el Gobierno y partidos oficialistas y aclaró que un proceso de esa naturaleza es de contenido “político y jurídico”.

Fachin rebatió así el alegato de que el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, estuviera “impedido” de autorizar el inicio del trámite del juicio político por su condición de declarado opositor al Gobierno de Dilma Rousseff.

“La enorme mayoría de los actores políticos son adversarios o partidarios de un presidente”, por lo que “no se puede exigir una imparcialidad absoluta” en un proceso que “también es de naturaleza política y, por tanto, no puede ser exclusivamente jurídico”, dijo.

Fachin reafirmó que tanto la admisión del proceso como una votación secreta hecha en la Cámara de Diputados para escoger a los miembros de una comisión especial que tramitará el caso se hicieron dentro del marco legal.

La elección secreta había sido objetada por el oficialismo bajo el argumento que las votaciones en la Cámara baja son usualmente abiertas, pero, en opinión del magistrado instructor, se está frente a una situación excepcional.

“Entiendo que la Constitución, en situaciones excepcionales como ésta, permite que la votación sea secreta” a fin de “resguardar al parlamentario frente a la posibilidad de juzgar a un Presidente de la República”, declaró.

Tras la presentación del voto del instructor, la corte suspendió la sesión y acordó reanudarla mañana, viernes, cuando expresarán su parecer los otros diez miembros de la corte.

El proceso contra Rousseff comenzó la semana pasada en el pleno de la Cámara de Diputados con la elección de los primeros miembros de una comisión que analizará las acusaciones, pero fue suspendido por el Supremo después de que el oficialismo solicitó esclarecer algunos detalles sobre el trámite.