Asunción, 8 jul (EFE).- Paraguay debe proteger el interés superior de los menores víctimas de abuso sexual y garantizar su derecho a ser oídos en los procesos judiciales, cuando se producen este tipo de casos, dijo hoy a Efe la abogada Karina Cuevas, de la Coordinadora por los Derechos de la Infancia y la Adolescencia (CDIA).

Cuevas destacó que en los casos en los que los niños, niñas y adolescentes deban ser separados de su entorno familiar por haber sido víctimas de violencia o abuso, el Estado debe “dar prioridad a los intereses del niño”.

Además, se debe asegurar que la voluntad del menor se exprese en todo momento y se tenga en cuenta en el proceso judicial, independientemente de la edad que tenga.

La abogada, que participó hoy en una conferencia sobre las familias y la diversidad sexual, insistió además en que se asegure el “mantenimiento del vínculo familiar” aún en los casos en que el niño deba ser apartado de sus progenitores para protegerle.

“En los primeros años de vida, vivir con una familia es clave para el desarrollo integral y para lograr una autoestima elevada en los niños. Además, en la adolescencia, los jóvenes necesitan contención y acompañamiento en un entorno familiar y comunitario”, afirmó Cuevas.

Así, propuso la acogida de los menores por miembros de su familia extendida, como tíos o abuelos, o bien por parte de familias de acogida que atiendan a los menores durante un tiempo hasta que se resuelva el problema judicial que les afecta.

Cuevas observó que la familia de acogida es un procedimiento mejor para el desarrollo del menor que internarle en una institución pública, como es el caso de más de 1.700 niños y adolescentes de Paraguay, según datos del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

Por otra parte, Cuevas agregó que los operadores de justicia “no deben revictimizar” a los menores que sufren abusos o violencia.

“Cuando a un menor le repiten una y otra vez la misma pregunta sobre una misma situación, se le revictimiza en los diferentes estamentos de la justicia. Se debe tratar que el menor declare una sola vez y su declaración sirva para las diferentes instituciones”, explicó Cuevas.

Un total de 421 niños y adolescentes fueron víctimas de abusos sexuales en Paraguay entre enero y junio de 2015, según las últimas cifras oficiales.

Los datos revelaron que la mayoría de responsables de abusos a niños son personas de su entorno más cercano.

Los casos de abusos sexuales a menores cobraron mayor repercusión mediática tras conocerse a mediados de abril el caso de una niña de 11 años embarazada ahora de casi ocho meses, a consecuencia de una violación presuntamente perpetrada por su padrastro.