Lima, 23 abr (EFE).- El presidente de Perú, Ollanta Humala, pidió hoy a los pobladores de la región Arequipa que se comprometan a recuperar la paz, tras los enfrentamientos del miércoles, durante el paro contra el proyecto minero Tía María, que dejaron un muerto y al menos 13 heridos en la provincia de Islay.

«Espero que todos en Arequipa nos comprometamos a recuperar la paz, nada se va a ganar con la violencia, creo que hay que lamentar las pérdidas que no pueden ser recuperadas y no me refiero a lo material», declaró el mandatario durante la inauguración de una central termoeléctrica en el distrito de Chilca.

Un violento enfrentamiento entre los manifestantes que piden el retiro del proyecto minero de la empresa de capital mexicano Southern Copper y la Policía Nacional dejó el miércoles un muerto, 13 heridos, entre ellos dos policías, y cinco detenidos, de acuerdo con datos de la Defensoría del Pueblo.

Los opositores al proyecto Tía María afirman que la futura mina de cobre contaminará con polvo ácido sus campos de cultivo y el agua del río Tambo, a pesar de que la empresa ha aclarado que usará el agua de mar desalinizada en sus operaciones.

Con Tía María se planea producir 120.000 toneladas anuales de cátodos de cobre, con una inversión de 1.400 millones de dólares de Southern Copper Corporation, de capital mexicano, y el inicio de sus operaciones está previsto para 2017.

Humala confió hoy en que «el pueblo sabrá encontrar el camino a la verdad, más allá de gente que viene de otros lugares del Perú a tratar de sembrar opciones electorales en muchos casos, (además de) la zozobra y la incertidumbre».

El mandatario expresó sus condolencias a los familiares del agricultor de 61 años fallecido y aseguró que habrá una investigación para que la población conozca la verdad de los hechos.

La víctima falleció por impacto de bala en la pierna derecha y los jefes policiales de la provincia de Islay fueron relevados de sus cargos, según informó el ministro del Interior, José Luis Pérez, al llegar a la zona.

Por su parte, la Defensoría del Pueblo recordó que en 2011, las protestas contra el proyecto Tía María dejaron tres muertos y decenas de heridos y que el estudio de impacto ambiental presentado inicialmente por la empresa tuvo 138 observaciones.

«Estos antecedentes debieron llevar a las entidades competentes a tomar todas las precauciones y recaudos para evitar que la situación de alta violencia se repitiera», indicó un comunicado de la Defensoría.

Asimismo, señaló que ha habido demora en la intervención en el conflicto y que no ha contribuido al proceso el hecho de que el Ministerio de Energía y Minas hubiera descartado, en un primer momento, la revisión del estudio de impacto ambiental por parte de terceros calificados.

La Defensoría del Pueblo hizo un llamado al cese definitivo de los enfrentamientos y solicitó a autoridades y dirigentes a dar muestras de responsabilidad propiciando un diálogo, sin condiciones, que permita la pacificación de la zona y abra un camino de solución a este problema.

El ministro del Ambiente, Manuel Pulgar-Vidal, llegó el martes a Arequipa y se quejó de que en sus intentos de iniciar un diálogo se encontró con la intransigencia de los opositores al proyecto minero.

El presidente del Consejo de Ministros, Pedro Cateriano, declaró la semana pasada que «el Gobierno tiene la intención de solucionar el conflicto» y que acudirá a dialogar con los opositores «las veces que haga falta para sacar adelante este proyecto».