La Paz, 24 jul (EFE).- La huelga general en la región boliviana de Potosí cumplió hoy 19 días sin que se aviste una solución debido a que sus dirigentes y el Gobierno de Evo Morales no consiguen iniciar las negociaciones por la demanda potosina de varios proyectos de desarrollo.

El líder de las protesta de Potosí, Jhonny Llally, dijo hoy a los medios que su preocupación está centrada en conseguir la libertad de un periodista y tres mineros potosinos que el miércoles participaron en una violenta protesta con dinamitazos en La Paz.

La juez Lía Cardozo envió este viernes al reportero y los dos mineros al penal de San Pedro de La Paz y en las próximas horas decidirá la suerte de otro trabajador de las minas que está internado en un hospital por las lesiones sufridas en las protestas.

Los cuatro imputados fueron identificados como los autores de haber dinamitado una puerta del Ministerio de Gobierno (Interior) y allanar sus instalaciones destrozando sus ventanas a pedradas.

La agresión provocó que ocho ministros y sus agentes de seguridad que se encontraban en ese ministerio escapen en un operativo especial que incluyó pasar a otros recintos por los techos de esas instalaciones, según indicaron algunos medios y vecinos del lugar.

Consultada al respecto por Efe, la ministra boliviana de Salud, Ariana Campero, dijo hoy que «evidentemente, hubo un operativo de evacuación» por el peligro que las agresiones con dinamita representó para sus vidas, pero declinó entrar en detalles.

El miércoles también fueron dinamitados dos vehículos oficiales y se registraron incendios en la Embajada de Alemania en La Paz, en una hostal de propiedad de la Policía y en una jardinera.

La fiscalía imputó a los cuatro detenidos por los daños, pero al mismo tiempo determinó la libertad de otras 47 personas.

«Hemos venido a decir que primero esperamos la liberación de nuestros compañeros. Estamos pendientes de eso, y mientras tanto que nos manden cartas (para comenzar a dialogar), dijo Llally al salir de una reunión con el viceministro de Régimen Interior, Jorge Pérez.

Según el dirigente, el Comité Cívico Potosinista (Comcipo), que encabeza las protestas, también está preocupado por dos personas que están internadas en un hospital desde el día de los enfrentamientos.

Uno de los líderes mineros, Beto Ignacio Luna, declaró a los medios que las movilizaciones de su sector en La Paz entrarán en una «tregua» en tanto se logra la libertad de los cuatro detenidos.

Luna insistió en que la liberación de esas personas y la exigencia de que el presidente Evo Morales participe en la parte final de las negociaciones para comprometerse a cumplir los acuerdos, son las condiciones para iniciar el diálogo formal.

A su juicio, el Gobierno de Morales «está impulsando una confrontación» entre las organizaciones potosinas y los sectores campesinos leales al mandatario, que han amenazado con cercar la ciudad de Potosí para exigir el final de las movilizaciones.

Uno de los dirigentes de Comcipo en Potosí, Emilio Elías, declaró que las cooperativas mineras y las juntas vecinales están en alerta y harán vigilias ante la posible llegada de los campesinos leales al Gobierno a la ciudad, cuyos accesos también están bloqueados.

Con la huelga, los potosinos exigen, entre otras demandas, la construcción de una hidroeléctrica, tres hospitales, más carreteras, fábricas de vidrio y cemento, un aeropuerto internacional y la preservación del Cerro Rico porque es la principal atracción turística de la ciudad, pero está deteriorado por la minería.