Buenos Aires, 27 oct (EFE).- Diputados del Congreso argentino rindieron homenaje hoy al ingeniero y excombatiente en la guerra de las Islas Malvinas Leonardo Rondi, responsable de la construcción del túnel ferroviario más largo del mundo, una infraestructura de 57 kilómetros de longitud que atraviesa los Alpes suizos.

En un acto celebrado en la sede de la cámara baja, el diputado nacional Alejandro Grandinetti, organizador del homenaje, observó que este túnel es «una metáfora» de la vida de Rondi, marcada, a juicio del legislador, por la lucha «por la paz» y por la unión de los seres humanos.

Para Grandinetti, el túnel de San Gotardo, inaugurado el pasado junio después de 17 años de trabajos, es una muestra del espíritu de superación del veterano de Malvinas, una «proeza de la ingeniería» y un «símbolo» de los lazos entre civilizaciones por una sociedad más justa.

El diputado aprovechó para recordar también a los caídos en la guerra contra Reino Unido por la soberanía de las Malvinas, que se desarrolló entre el 2 de abril y el 14 de junio de 1982, y se dirigió a los excombatientes que asistieron al homenaje al constructor.

Rondi, oriundo de la localidad bonaerense de Dolores, se mostró orgulloso de haber participado en un proyecto de semejante magnitud, donde aseguró haber aprendido una gran cantidad de conocimientos que ahora quiere poner a disposición de su país y colaborar «en los grandes emprendimientos» que proyecta el Gobierno en Argentina.

El ingeniero hizo un llamamiento a la sociedad para construir un país más justo y desarrollado, ya que al volver se ha encontrado, aseguró, con una Argentina que está muy alejada de lo que hubiera deseado.

Rondi estaba a punto de graduarse en ingeniería cuando fue enviado a combatir en Malvinas, en concreto en la batalla de Monte Longdon, donde fue uno de los 21 soldados que sobrevivieron tras enfrentarse a la armada británica.

Una vez concluida la guerra, en la que murieron 649 argentinos, 255 británicos y tres isleños, Rondi viajó a Milán y luego a Alemania para ampliar sus estudios y fue contratado por la empresa suiza Lombardi hace 17 años para trabajar en el ambicioso proyecto de San Gotardo.

El túnel, que conecta las ciudades suizas de Erstfeld (norte) y Bodio (sur), mide 57 kilómetros y requirió una inversión de más de 12.000 millones de dólares, acortará una hora y media el trayecto entre las ciudades de Zúrich (Suiza) y Milán (Italia).