La Paz, 29 mar (EFE).- Una fiesta de “quinceañera” frustrada por las prohibiciones electorales, candidatos abucheados cuando iban a votar, exceso de celo de los jurados y dos fallecimientos en recintos de votación jalonan el anecdotario de los comicios regionales y municipales celebrados hoy en Bolivia.

Una joven paceña y su familia nunca olvidarán esta jornada electoral, no porque se trate de la gran fiesta de la democracia, sino por el disgusto que se llevaron cuando la Policía irrumpió a medianoche en su festejo de “quinceañera” y desalojó a toda la concurrencia.

En Bolivia, 48 horas antes de los comicios entra en vigor un “auto de buen gobierno” que prohíbe, entre otras cosas, el consumo y venta de alcohol y la celebración de reuniones y espectáculos hasta el fin de las votaciones.

Aunque la madre de la homenajeada pidió comprensión a los agentes y que les permitieran seguir una hora más con el festejo, la ley se mostró implacable y la quinceañera se convirtió, a su pesar, en cenicienta al caer la medianoche del viernes.

Ésta fue tan solo una de las casi 1.400 vulneraciones del “auto de buen gobierno” registradas por las autoridades, en su mayor parte por circular sin permiso, consumir alcohol o ambas cosas a la vez.

También el exceso de celo de algunos de los responsables de las mesas de votación dio titulares en esta jornada, en la que una jurado electoral anuló votos en la ciudad de El Alto porque, en su opinión, las papeletas estaban mal dobladas.

Votantes destacaron a Efe a la salida de un recinto electoral de La Paz lo complicado que resultaba doblar las papeletas de sufragio debido a que por su tamaño parecen “una sábana” e ironizaron con que para votar en Bolivia casi es necesario saber “origami”, el arte japonés de plegar papeles.

Otro ciudadano, miembro de la Confederación Sindical de Comunidades Interculturales de Bolivia, denunció que no le permitieron votar en un recinto del departamento de La Paz porque vestía una camiseta azul de esa organización, aliada del oficialismo.

El votante frustrado aseguró a la prensa que se cambió de “modelo”, pero ni aún así pudo sufragar.

En una imagen ya tradicional en las jornadas electorales en Bolivia, las calles volvieron a llenarse de familias, niños en bicicleta y jóvenes en monopatín, que aprovecharon la inédita estampa de calles desiertas de vehículos para tomar las vías públicas de las ciudades.

Menos bucólica fue la escena que se registró en un colegio electoral de la región sureña de Tarija, donde el candidato oficialista a la Gobernación fue abucheado cuando llegó para votar.

El querer cumplir con su deber democrático -en Bolivia es obligatorio votar- les salió caro a un hombre y una mujer en el departamento central de Cochabamba, pues resultaron ser unos presuntos ladrones buscados por el robo de un millón de bolivianos (unos 143.000 dólares) en la vecina región de Potosí.

La pareja fue detenida cuando se disponía a votar, según dijo a medios locales el comandante de la policía de Cochabamba, Walter Valda.

La nota triste a este día de votaciones la pusieron dos fallecimientos en recintos electorales en los departamentos de Beni y La Paz.

En la región amazónica, un delegado de la agrupación ciudadana “Nacer” en el pueblo de Riberalta murió por un infarto poco después de la apertura de las mesas de votación, mientras que en la ciudad paceña de El Alto una mujer que se disponía a votar sufrió un ataque epiléptico y falleció poco después.