Nueva York, 22 abr (EFE).- El fondo NML Capital, que lidera la demanda contra Argentina en Nueva York, pidió hoy al juez Thomas Griesa que reclame al Gobierno de ese país y a dos bancos datos sobre los bonos argentinos recientemente licitados, pero el magistrado instó a las partes a negociar antes de pronunciarse.

El fondo NML Capital, que lidera a los demandantes, pidió a Griesa que dicte una orden «urgente» para obligar al Gobierno de Argentina y al alemán Deutsche Bank y el español BBVA a entregar información sobre la nueva licitación de bonos argentinos.

Griesa consideró que la petición de los fondos es «muy legítima» pero dijo no tener «en este momento» evidencias de que esa oferta intente evadir las órdenes previas del tribunal, por lo que no emitió una orden pero instó a las partes a sentarse a negociar.

El juez pidió a los abogados de Argentina, de los fondos y de los bancos que se reúnan hoy mismo para que los demandantes especifiquen qué tipo de información concreta necesitan, y dejó para más adelante su decisión.

El letrado de los fondos, Robert Cohen, dijo durante la audiencia que «según reportes de prensa», Deutsche Bank habría aceptado comprar nuevos bonos por valor de unos 1.000 millones de dólares, y en el caso de BBVA la cantidad ascendería a unos 400 millones.

El Gobierno argentino anunció este martes la colocación de bonos de deuda local, en moneda estadounidense y con vencimiento en 2024, por 1.415,9 millones de dólares, tras recibir ofertas de compra por un monto muy superior al ofrecido en la subasta inicialmente.

«Queremos saber cómo se ha estructurado la oferta y dónde se ha realizado para saber si Argentina intenta de nuevo desobedecer las órdenes del tribunal», afirmó Cohen, quien añadió que la nueva licitación se ha hecho «en apenas dos o tres días».

Uno de los abogados del Estado argentino, Jonathan Blackman, dijo que la petición de los fondos es «ridícula», porque se trata de bonos de deuda local que se vienen ofreciendo en el mercado «desde hace años» y no violan la cláusula «pari passu».

El juez emitió esa cláusula en 2012 para asegurar que cualquier pago de bonos de deuda extranjera sea posterior o simultáneo a la cobertura de la deuda que Argentina tiene con los demandantes, que no aceptaron las reestructuraciones de 2005 y 2010.

Blackman insistió ante el magistrado que «nada prohíbe al Estado argentino buscar fondos para financiarse», recordó que es algo que hace «desde hace décadas» al igual que otros países y que utilizará para invertir en infraestructura y otras obras sociales.

«Lo que están haciendo los fondos es venir al tribunal a ver si pueden encontrar algo para intentar atacar, pero esta nueva oferta no está sujeta a la cláusula «pari passu» y lo que están pidiendo es ridículo», añadió el letrado.

El juez Griesa, que volvió a recordar que Argentina lleva «trece o catorce años» sin pagar la deuda a los demandantes, concluyó que la petición de los fondos es «legítima», pero antes de emitir una orden les instó a negociar.

«Espero que los abogados (de todas las partes implicadas) se reúnan ahora para que el señor Cohen especifique la información que necesitan y que el señor Blackman responda como siempre lo ha hecho», añadió el magistrado.

La deuda que reclaman los fondos es de 1.350 millones de dólares más intereses y cuenta con un fallo en firme favorable a los demandantes, lo que bloqueó el pago a otros bonistas que sí aceptaron los canjes y que desembocó en un cese de pagos selectivo de Argentina.