Buenos Aires, 21 jul (EFE).- La presidenta argentina, Cristina Fernández, encabezó hoy un acto de inauguración de obras públicas en el que ironizó sobre la oposición conservadora por asegurar que mantendrá el control estatal de empresas como YPF y Aerolíneas Argentinas, a menos de tres semanas de las elecciones primarias.

“Los que hace un año y medio atrás no nos votaban las leyes ahora se dan cuenta de lo bueno que es YPF, Aerolíneas Argentinas, la ANSES (Administración Nacional de la Seguridad Social) y AySA (Aguas y Saneamientos Argentinos)”, subrayó la mandataria, en referencia al candidato presidencial de la conservadora Propuesta Republicana (Pro), Mauricio Macri.

“A mí me pone muy contenta, lo que pienso es que si se hubieran dado cuenta un cachito antes cuánto tiempo de discusión, de debate hubiéramos ahorrado (…). Nos pone muy contentos que más argentinos se hayan dado cuenta que estamos haciendo bien las cosas”, agregó.

La mandataria salió así al cruce de las ideas lanzadas el pasado domingo por Macri, durante el acto de celebración de la ajustada victoria del Pro en los comicios por la Alcaldía de la capital, como que mantendrá ciertas ayudas sociales o el control estatal de la petrolera YPF y de Aerolíneas Argentinas, nacionalizadas por el kirchnerismo con el rechazo de la derecha.

Durante el acto, en el que Fernández estuvo acompañada por el aspirante kirchnerista a sucederle en la Presidencia, Daniel Scioli, fue inaugurado un tramo de 180 kilómetros de autopista entre dos ciudades portuarias de la provincia de Buenos Aires e infraestructuras ferroviarias y universitarias en otros puntos del país, vía videoconferencia.

En un discurso transmitido por cadena nacional, la mandataria dedicó elogios a Scioli -único aspirante que postulará el kirchnerista Frente para la Victoria para las primarias del 9 de agosto-, y, en especial, a su proposición de crear un Ministerio de Derechos Humanos si gobierna.

Cristina Fernández abandonará el poder en diciembre, al término de los dos mandatos consecutivos que le permite la Constitución.

Su sucesor se definirá en las elecciones generales de octubre, en las que, según los sondeos de intención de voto, Scioli parte como favorito, por delante del conservador Macri.

Antes, el 9 de agosto, Argentina se someterá al primer gran test electoral en los comicios primarios obligatorios que definirán cuáles de entre los distintos nombres propuestos por cada formación política compiten en octubre.