Asunción, 20 jul (EFE).- Una veintena de familiares de policías protestaron hoy frente al Congreso paraguayo para pedir más seguridad para los agentes y exigir explicaciones al Gobierno por el asesinato de cinco efectivos la semana pasada en el norte del país, crímenes atribuidos oficialmente al “narcoterrorismo”.

Las personas congregadas, en su mayoría mujeres, hijas y esposas de policías, pidieron también la dimisión del ministro del Interior, Francisco de Vargas, y del de Defensa, Bernardino Soto Estigarribia, a los que responsabilizan de esas muertes.

“Queremos que los policías que están en el norte tengan más seguridad”, dijo a Efe Belén Ojeda Esquivel, hija de un agente que fue desplegado en la zona para el combate a la guerrilla y al narcotráfico.

Tres policías aparecieron muertos por disparos el viernes y su camioneta incendiada en un camino rural cercano a una localidad situada a unos 250 kilómetros al norte de Asunción, en San Pedro.

El hecho ocurrió a menos de 25 kilómetros del lugar donde otros dos policías fueron acribillados el pasado domingo.

Todos esos asesinatos fueron atribuidos por el ministro del Interior a la guerrilla Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), grupo armado fundado en 2008 y que desde hace un año tiene secuestrado a un policía.

Sin embargo, el presidente paraguayo, Horacio Cartes, luego apuntó como responsable de los ataques al “narcoterrorismo” y dijo que eran una reacción a la reciente incautación de 23 avionetas supuestamente dedicadas al tráfico de drogas.

Los familiares que se manifestaron en Asunción denunciaron hoy que los policías desplegados en los departamentos de San Pedro, Concepción y Amambay, zonas de influencia del EPP y también de cultivo de marihuana, “no tienen ningún tipo de arma para protegerse”.

“Como hijos y ciudadanos venimos a manifestarnos a favor de ellos porque no queremos que nos devuelvan a nuestros padres muertos”, dijo a Efe Diana López, hija de otro agente.

A los pocos días de asumir el Gobierno, en agosto de 2013, Cartes logró que se aprobaran en el Congreso enmiendas a la Ley de Defensa Nacional para enviar de inmediato fuerzas militares a la zona donde presuntamente opera el EPP

Se creó así la Fuerza de Tareas Conjuntas, con policías, militares y agentes de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) desplegados desde entonces en esos tres departamentos.

Se trata de una de las regiones de tradición campesina más empobrecidas del país y con menos presencia del Estado, cercana a la frontera con Brasil, donde también discurre la principal ruta de narcotráfico internacional de la región

A ello se añade la presencia del EPP, una guerrilla a la que el Gobierno responsabiliza de medio centenar de muertes y de varios de secuestros.

Paraguay es el principal productor de marihuana de Sudamérica y el segundo de América, precedido de México. El 80 % de las aproximadamente 30.000 toneladas que se producen cada año en el país se dirige al vecino Brasil.