Montevideo, 22 abr (EFE).- La Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi) destacó hoy en su sede en Montevideo que América Latina está «un poco atrasada» y le falta la «innovación y pragmatismo» demostrados por la región de Asia-Pacífico en su proceso de integración.

«Estamos un poco atrasados porque cuando decimos ‘somos un continente muy heterogéneo productivamente, tenemos muchas dificultades geográficas y diferencias de modelos económicos’, pero más diferencias que entre los países de Asia-Pacífico no se pueden encontrar», afirmó el secretario general de Aladi, Carlos Álvarez.

Para Álvarez, «América Latina tiene algunos problemas en sus procesos de integración a veces por plantearse objetivos muy ambiciosos y otras porque falta innovación a la hora de ponerse de acuerdo en los grandes temas, falta el pragmatismo y también la voluntad política para avanzar y cumplir con lo que se pactó».

A su juicio, los países que componen la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean, por sus siglas en inglés) han producido un «interesante fenómeno de integración» con una «complementación entre Estado y el mercado, y entre Estado y las empresas» muy «beneficiosa en las estrategias de desarrollo e inserción económica externa».

«Han construido una zona gravitante que es una especie de cuarta, quinta zona de importancia en el comercio mundial», remarcó.

En este sentido, Álvarez destacó el libro «Escenarios de integración, Sudeste Asiático-América del Sur. Hacia la construcción de vínculos estratégicos» editado por Carlos Moneta desde la Universidad Nacional de Tres de Febrero, en Argentina, y presentado hoy en una jornada temática de Aladi.

Por su parte, el coordinador del Observatorio América Latina Asia-Pacífico, Ignacio Bartesaghi, destacó las dificultades de Latinoamérica para integrarse y la posibilidad de aprender con la región de Asia-Pacífico.

Según Bartesaghi, «hay ejemplos de instrumentos interesantes, en las formas en que se han gravado los aranceles o en cómo han liberalizado los sectores productivos o se está implementando el mercado común de la Asean, un objetivo muy ambicioso que ha logrado que las diferencias queden de lado».

Respecto de vincular ambas regiones, el coordinador explicó que «hay oportunidades de exportación muy interesantes que pueden colaborar para evitar concentraciones que América Latina ha generado con China».

Dichas concentraciones «han sido muy favorables para la economía, pero ahora que China desacelera su crecimiento cerca de dos puntos porcentuales eso está ya afectando el crecimiento en América Latina», observó Bartesaghi.

En su opinión, «la gran mayoría de las personas y de los empresarios no sabe diferenciar entre Tailandia, Malasia o Indonesia y es una región que está creciendo a tasas muy elevadas y que se está integrando rápidamente».

«Sería conveniente también tener mayor diversificación en Asia-Pacífico, donde hay otros países como India y como los del Sudeste Asiático que están mostrando tasas de crecimiento y que tienen demandas de algunos productos alimenticios, que serían muy interesantes para nuestra región», recomendó.

Bartesaghi recordó además que América Latina carece de expertos en la relación entre ambas regiones, por lo que el Observatorio ha fomentado convocatorias para atraer a estudiantes y académicos a producir conocimiento en esa área.

En ese marco, otras dos publicaciones se presentaron hoy: el resultado de un concurso de ensayos, «Las relaciones económicas y comerciales entre América Latina y Asia Pacífico», y una compilación del Foro Académico del Observatorio, «Crisis global, respuestas nacionales. La gran recesión en América Latina y Asia Pacífico».

El Observatorio es formado por Aladi, por el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) y por la Cepal (ONU).