Santiago de Chile, 4 ago (EFE).- Los estudiantes chilenos salieron hoy nuevamente a las calles de Santiago y otras ciudades para manifestar su rechazo al proyecto del Gobierno sobre la reforma de la educación superior.

En Santiago, varios miles de estudiantes protagonizaron una marcha matizada por enfrentamientos entre grupos de manifestantes y la Policía, originados principalmente por la intención de los jóvenes de sobrepasar los límites del trayecto autorizado por la Intendencia (gobernación) regional.

Convocados por la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) que agrupa a las federaciones universitarias y por agrupaciones de alumnos secundarios, los manifestantes avanzaron por la Alameda Bernardo O’Higgins, la principal avenida santiaguina.

El incidente más serio afectó nuevamente a la Iglesia de la Gratitud Nacional, un antiguo templo católico, y ocurrió poco antes de la marcha, cuando varios encapuchados lanzaron bombas incendiarias contra la puerta principal.

El coronel de Carabineros, René Martínez, dijo a medios locales que las llamas fueron rápidamente sofocadas por trabajadores de la misma iglesia y señaló que se están revisando las cámaras de vigilancia para tener pistas sobre los autores, que huyeron.

“No se hallaron ni panfletos ni pancartas alusivos a nada”, dijo el oficial.

El pasado 9 de junio, en otra marcha estudiantil, los encapuchados entraron a la misma iglesia y la saquearon; además robaron una antigua imagen de Cristo crucificado de tamaño natural, la sacaron a la calle y la destrozaron.

“A esos antisociales simplemente no les interesa la educación. No van a las marchas a expresar sus perspectivas, sus puntos de vista, van a cometer delitos, en este caso contra una iglesia”, comentó ante los periodistas el portavoz del gobierno, Marcelo Díaz.

Carolina Tohá, alcaldesa de Santiago, municipio al que pertenece la Iglesia de la Gratitud Nacional y la de San Francisco, que también se vio afectada, anunció que presentará una querella frente a quienes resulten responsables por los ataques.

“Los atentados están registrados por nuestras cámaras y en base a esa información el municipio va a presentar querellas”, dijo Tohá.

Agregó que las iglesias “no son solo de las congregaciones, son patrimonio de todos los chilenos”.

Camila Rojas, presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH), dijo a los periodistas que los estudiantes seguirán en las calles pues el proyecto del Gobierno “no deja contento a nadie y que mantiene un modelo de educación de mercado”.

El proyecto “en ningún caso satisface las necesidades que hemos venido planteando y ha recibido el rechazo generalizado de los diferentes actores de la educación”.

El pasado miércoles, la Intendencia advirtió a los estudiantes que si se repetían los incidentes ocurridos en manifestaciones pasadas, no se autorizarían más movilizaciones por la Alameda, arteria principal de la capital.

Los estudiantes chilenos se han movilizado desde 2011 en procura de una educación pública gratuita, de calidad y sin fines de lucro, puntos que la presidenta Michelle Bachelet estampó en su programa de Gobierno.

No obstante, han rechazado los proyectos presentados por el Ejecutivo porque a su juicio mantienen una lógica de mercado como eje del sistema educativo.

En ese contexto, Rojas desafió hoy a Bachelet a que defina “si está con la educación pública o se declara su enemiga”.

En Valparaíso, Concepción y otras ciudades de Chile hubo también manifestaciones estudiantiles jalonadas por enfrentamientos con la policía.