Santiago de Chile, 4 dic (EFE).- La ley “Ricarte Soto”, que crea un fondo estatal para financiar los tratamientos médicos de alto costo a quienes padecen enfermedades poco comunes que no están incluidas en los programas de salud, entró hoy en vigor en Chile.

“Con la publicación del respectivo decreto en el Diario Oficial, se inicia el proceso de entrega de medicamentos y de la definición de las enfermedades”, explicó a los periodistas la ministra de Salud, Carmen Castillo.

Durante un acto pública, la presidenta chilena, Michelle Bachelet, destacó que la ley “es un muy buen ejemplo de trabajo conjunto de muchos actores sociales y un sistema de salud que está asumiendo el papel que le corresponde y que es proteger y velar por la salud de todos, sin distinción alguna”.

La normativa, que beneficiará a más de 4.000 personas en su primer año, cubrirá el costo de exámenes médicos, tratamientos y medicamentos de enfermedades poco habituales de tipo oncológico e inmunológico.

En ese sentido, la iniciativa considera como catastrófico un umbral de gasto en diagnósticos, tratamientos, terapias o fármacos de 2.418.399 pesos al año (unos 3.450 dólares).

En su primera fase, que considera once enfermedades, contempla un presupuesto estatal de 30.000 millones de pesos este año (unos 42,85 millones de dólares), el doble de esa cifra el próximo año y 100.000 millones de pesos (unos 142,85 millones de dólares) en 2017.

Algunos de los padecimientos que serán cubiertos son la artritis reumatoide refractaria, esclerosis múltiple refractaria, virus respiratorio sincicial en recién nacidos prematuros y cáncer de mamas.

Estas patologías tendrán un protocolo que establece las características, las prestaciones cubiertas por el Estado, seguimiento del paciente y garantías para cada una, con plazos que van desde cuatro días hábiles para realizar un diagnóstico a otros 60 días para la entrega del tratamiento.

El sistema que acogerá a los beneficiarios de esta ley se activará mediante un diagnóstico realizado por los recintos de salud que se encuentren acreditados por las autoridades sanitarias, para el posterior tratamiento.

“Los establecimientos cuentan con la capacidad necesaria para comenzar a otorgar las prestaciones garantizadas por la ley, lo cual asegura la continuidad de tratamientos y seguridad de los beneficiarios, cada día son más los prestadores que postulan y obtienen la aprobación”, señaló el jefe de la división jurídica del Ministerio de Salud, Eduardo Álvarez.

Este proyecto se ha denominado “Ricarte Soto”, en recuerdo a un periodista que lideró y organizó en 2013 la “Marcha de los Enfermos” para llamar la atención sobre el grave problema de salud que existe en Chile.

Soto murió pocos meses después a consecuencias de un cáncer de pulmón y su viuda, la también periodista Cecilia Rovaretti, ha participado de manera activa en la promulgación de esta ley.

“Estoy segura de que Ricarte Soto estaría muy feliz de ver concretado el sueño por el que luchó hasta el final de sus días y que va a beneficiar a miles de personas”, comentó hoy la presidenta Michelle Bachelet.