La Paz.- Líderes indígenas bolivianos debaten cómo revocar el mandato del presidente Evo Morales, por reabrir el conflicto con los nativos del parque natural Tipnis, durante el peor de sus seis años en el poder, con una ley que busca reanudar una carretera que él mismo prohibió en 2011.

Algunos sectores indígenas plantearon hoy someter a referendo el mandato de Morales, mientras otros hablan de forzar su renuncia por violar los derechos de los nativos, después de que el oficialismo aprobara una ley que busca continuar las obras en esa reserva ecológica amazónica.

Las dirigentes Miriam Yubanore y Justa Cabrera dijeron a Efe que los nativos deben debatir esas opciones ante lo que consideran un retroceso de Morales en la protección del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis), al retractarse de la ley que él mismo firmó en 2011 para vetar la carretera.

Pero varios dirigentes de la oposición creen un error acudir ahora a las urnas, pues Morales ganaría al tener el control del Tribunal Electoral y todo el poder económico y de medios del Estado para respaldar su campaña, según dijo a Efe el senador conservador Bernard Gutiérrez.

Los nativos, que ya marcharon 66 días de la Amazonía a La Paz en 2011, alistan una nueva marcha «para pedir ya la revocación de todo el Gobierno, porque no saben gobernar, no están sabiendo escuchar a los pueblos indígenas», anunció Yubanore, vicepresidenta de la Central de Pueblos Étnicos Mojeños (CPEMB).

Yubanore recordó a Morales, mestizo andino de origen aimara, que «si el gobierno está donde está, es por los pueblos indígenas».

Cabrera, presidenta de la Confederación Nacional de Mujeres Indígenas, dijo que los nativos, antes que un «revocatorio» de Morales, deberían exigir «mas bien la renuncia».

El mandatario «no tiene sentimiento, no tiene sensibilidad (…) Nosotras, las mujeres indígenas de las tierras bajas, estamos exigiendo la renuncia, que deje la silla presidencial, porque no es apto para llevar este país», explicó a periodistas, y agregó: «el presidente no tiene palabra».

Cabrera recordó a Efe que los nativos amazónicos y del oriente boliviano se enfrentaron a la derecha para defender a Morales y ahora se sienten defraudados.

«Él ha pisoteado nuestra fe, ha pisoteado nuestros votos», añadió, y acusó al mandatario de no respetar «ni las leyes que el mismo ha promulgado, como la nueva Constitución».

El partido de Morales, el Movimiento al Socialismo (MAS), aprobó con su amplia mayoría la ley para hacer una consulta sobre la carretera del Tipnis, que abarcará no solo a los indígenas, sino a colonos y productores de coca leales al gobierno que han invadido la reserva ecológica.

Morales sigue siendo líder de varios sindicatos de cocaleros del Chapare, región vecina del Tipnis.

Gutiérrez dijo que el conflicto «enfrenta a las dos bolivias, una es la Bolivia que quiere ir por supuesto contra el narcotráfico, que quiere que se respete la Constitución, que se respeten las leyes, y la otra es la Bolivia cocalera, la bolivia que quieren producir mas coca excedentaria para el narcotráfico».

«El presidente tiene que tomar una determinación (…) o sigue asumiendo su condición de líder de los cocaleros, o se pone del lado de la Bolivia digna, y le pone un punto final a este tema», agregó.

La nueva ley habla de una «consulta previa» sobre la carretera, pese a que fue contratada hace años con la constructora brasileña OAS, que ya comenzó las obras, y con créditos de un banco oficial de ese mismo país, suscritos por Morales con el anterior presidente brasileño, Luiz Inacio Lula Da Silva.

«Preferimos que ya nos maten a que sea una muerte lenta, un genocidio o etnocidio, porque eso va ocurrir con la apertura de la carretera», dijo Cabrera, mientras Yubanore advirtió de un riesgo de choques entre cocaleros e indígenas.

El expresidente Carlos Mesa, en cambio, opinó que es un «gran error» pedir la renuncia o un referendo para revocar el mandato.

«Hay que pedir que Morales cumpla su mandato. El revocatorio es el juego del Gobierno», advirtió Mesa.

Analistas políticos comentan que el presidente sabe que puede ganar de nuevo en las urnas, pues ya en enero retó a la oposición a pedir la revocación de su mandato, que termina en 2015, y ha hablado incluso de una segunda reelección hasta 2020.

El Defensor del Pueblo, Rolando Villena, pidió al gobernante que no promulgue la nueva ley, para abrir un paréntesis de diálogo que evite mayores enfrentamientos. (Texto y foto EFE)