Brasilia, 10 may (EFE).- El plenario del Senado brasileño despojó hoy de su mandato al exjefe del oficialismo en la Cámara alta Delcidio Amaral, el parlamentario que implicó a la presidenta Dilma Rousseff y a su antecesor, Luiz Inácio Lula da Silva, en el escándalo de corrupción de la petrolera Petrobras.

El pleno del Senado, por 74 votos a favor, ninguno en contra y una abstención, destituyó al parlamentario, que en 2011 fue elegido senador por el estado de Mato Grosso como representante del oficialista Partido de los Trabajadores (PT), la formación de Rousseff y de Lula y a la que renunció este año en medio de un escándalo por corrupción.

Amaral, cuyo mandato se extendía hasta 2019, es el tercer senador en la historia de Brasil en ser despojado de su mandato por sus colegas y en noviembre se convirtió en el primero en ser detenido por la Policía en pleno ejercicio de su mandato, acusado de obstrucción a la justicia y corrupción.

El parlamentario fue destituido precisamente por haber violado el Código de Ética del Senado con las maniobras con las que intentó encubrir su responsabilidad en el gigantesco escándalo de corrupción por los desvíos de recursos públicos de la petrolera estatal.

Ello debido a que una grabación dejó claro que ofreció sobornos, un plan de fuga a España y ayuda en los tribunales a uno de los implicados en el escándalo de Petrobras para que no colaborase con la Justicia ni lo acusase a él ni a ningún miembro del Gobierno.

Los senadores concluyeron por amplia mayoría que el parlamentario abusó de sus prerrogativas constitucionales y que manchó la imagen del Senado con maniobras para impedir el avance de las investigaciones sobre los desvíos en Petrobras.

El aplastante resultado de la votación en el plenario del Senado ya estaba prevista debido a que el Consejo de Ética de la Cámara Alta, responsable por analizar el caso y tras un proceso de cinco meses, ya había recomendado la destitución la semana pasada por 13 votos a favor y ninguno en contra.

Prácticamente sin ningún orador dispuesto a defender al acusado o a pronunciarse en un momento «incómodo» y «vergonzoso» para la Cámara alta, el pleno votó por la destitución casi sin discusión previa en la sesión de este martes.

El senador Telmario Mota, instructor del Consejo de Ética y autor del informe que recomendó la destitución, afirmó en su discurso en el plenario que todo el proceso de destitución fue realizado respetando las reglas de la Constitución y que se le concedió a Amaral amplio derecho a la defensa.

«Al final de la investigación no quedó la menor duda de que el acusado abusó ampliamente de sus prerrogativas constitucionales y parlamentarias en beneficio propio», afirmó Mota.

Amaral fue arrestado en noviembre pasado luego de que uno de los directores de Petrobras lo acusara de obstruir la investigación y divulgara una grabación de una conversación en la que Amaral le ofrece un soborno a cambio de su silencio.

Acorralado, el senador aceptó colaborar con la Justicia, revelar todo lo que sabía del escándalo y denunciar a sus cómplices a cambio de reducciones de sus futuras condenas.

En sus declaraciones ante los fiscales, el senador hizo graves denuncias contra Rousseff y Lula, a los que acusó, entre otras cosas, de chantajear a testigos de asuntos de corrupción; de financiación ilegal de sus campañas electorales; de presionar a jueces del Tribunal Supremo y de tener conocimiento o autorizar operaciones ilegales en Petrobras.

En la declaración incriminatoria, que tiene 255 páginas y aporta pruebas como sus agendas oficiales, listas de llamadas y pasajes aéreos, denuncia también a numerosos políticos de partidos oficialistas y de oposición.

Entre los citados en la delación figura el vicepresidente brasileño, Michel Temer, que puede asumir la jefatura del Estado esta semana en caso de que el Senado acepte abrirle un juicio político destituyente a Rousseff.

Con base en las denuncias de Amaral, la Fiscalía también pidió autorización para investigar, entre otros, al senador Aécio Neves, principal líder de la oposición, y a los presidentes del Senado, Renán Calheiros, y de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, cuyo mandato fue suspendido temporalmente la semana pasada por la Corte Suprema.