Buenos Aires, 27 abr (EFE).- El proyecto de ley impulsado por partidos de la oposición en Argentina para frenar los despidos y las suspensiones de trabajadores, que no respalda el Gobierno, fue aprobado hoy en el Senado y pasará ahora a la Cámara de Diputados, que si le da el visto, se convertirá en ley.

La iniciativa parlamentaria surgió tras los reclamos de los sindicatos por los miles de despidos registrados, tanto en el sector público y privado, en los últimos meses en el país suramericano.

El proyecto de ley, que recibió 49 votos a favor y 15 en contra, busca suspender por 180 días, desde su entrada en vigencia, los despidos y las suspensiones en el Estado y las empresas privadas.

Se da la posibilidad de que el trabajador despedido escoja ser reincorporado inmediatamente o que se le pague una doble indemnización.

Diversos partidos de oposición habían manifestado su apoyo al proyecto, incluidos senadores del peronismo disidente, legisladores de centroizquierda y el kirchnerista Frente para la Victoria, que a pesar de haber perdido el Gobierno de la Nación en las últimas elecciones, cuenta con quórum propio en el Senado y es la segunda fuerza en la Cámara de Diputados.

El oficialista frente Cambiemos -compuesto por el gobernante Propuesta Republicana (Pro), la centenaria Unión Cívica Radical y la Coalición Cívica- ya adelantó durante el debate que votaría en contra del proyecto, pues lo ha rechazado al considerarlo un “cepo” contra el mercado laboral.

“No tenemos diferencias. Queremos que la mayor cantidad posible tenga trabajo”, dijo Federico Pinedo, presidente provisional del Senado, del Pro.

Pinedo aseguró que “de todo sentido común” lo correcto sería “generar nuevos puestos” y que el proyecto debatido hoy “no se preocupa” por el trabajo informal ni por las pequeñas empresas.

En ese sentido, justificó el voto negativo del Pro al considerar que el Gobierno reactivará la obra pública próximamente y que, con esa medida, “buena parte de los empleos que se perdieron se van a recuperar”.

Por su parte, la senadora Liliana Negre de Alonso, del peronismo federal, sostuvo que el Estado “tiene que salir a generar condiciones para crear puestos de trabajo”, pero que “mientras tanto” no se pueden “permitir despidos y suspensiones”.

Además, la legisladora pidió que, “mientras se reactivan las fuentes de trabajo”, los trabajadores informales también tengan acceso al seguro de desempleo, cuyo valor fue recientemente incrementado por el Gobierno de Mauricio Macri.

El mandatario se mostró en contra de este proyecto en los últimos días, así como miembros del Ejecutivo.

El jefe del Gabinete de Ministros de Argentina, Marcos Peña, afirmó hoy en una intervención parlamentaria que una ley que “prohíba” los despidos “no es una solución para los trabajadores”.

“Lamentamos que la Cámara de Senadores y de Diputados haya despachado este tema sin invitar al Poder Ejecutivo para dar la opinión”, aseveró Peña, para lamentar que dé “la sensación” de que podría haber “algún tipo de hipótesis de que no hay una intención de construir un acuerdo para mejorar a los trabajadores sino una intencionalidad política”.

Según el Gobierno, no se registra una situación de despidos masivos, sino que la tasa de empleo se mantiene estable y sin creación de nuevos puestos de trabajo desde hace cinco años.

El proyecto aprobado por el Senado pasará ahora a la Cámara de Diputados, que paralelamente recibió otra iniciativa impulsada por varios bloques opositores y que fija la doble indemnización hasta el 31 de diciembre de 2017.

También la reincorporación de los despedidos, tanto en el sector público como privado, desde el 1 de marzo pasado.

Las cinco centrales obreras de Argentina convocaron para el próximo viernes una marcha, en el marco del Día Internacional del Trabajo, para reclamar, entre otras medidas, contra los más de 120.000 despidos, según datos de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa.