Lima, 27 abr (EFE).- El primer ministro de Perú, Pedro Cateriano, se presentó hoy ante el Congreso para solicitar un voto de confianza y anunció que, de serle concedido, pedirá que se le otorguen facultades legislativas para consolidar la política social y las reformas que impulsa el Gobierno.

Cateriano ofreció un discurso de alrededor de una hora y media en el que señaló que el Gobierno mantiene el objetivo de seguir reduciendo la desigualdad y que los «aspectos medulares» de su gestión serán «destrabar las inversiones» y consolidar el crecimiento económico, además de acometer reformas en educación, salud, vivienda, saneamiento e inclusión social.

Otro aspecto clave es dar «apoyo prioritario» a la inversión privada, «particularmente a los grandes proyectos mineros, energéticos y de infraestructura.»

«Es imperativo, para reducir las brechas de desigualdad en el Perú, que la política social educativa y de salud sea continuada por los próximos gobiernos», enfatizó.

Cateriano, quien llegó al parlamento acompañado de su Gabinete en pleno, también señaló que propondrá al Congreso un proyecto de ley para intervenir en la administración de los gobiernos regionales y locales que afronten graves casos de corrupción.

El primer ministro aseguró que la corrupción «durante la últimas décadas ha devenido en endémica y ha generado la parálisis de los servicios y proyectos en perjuicio de los ciudadanos».

Ratificó, además, el compromiso del Gobierno para resolver a través del diálogo el conflicto social que se ha generado en la provincia sureña de Islay, cuyos pobladores rechazan el proyecto minero Tía María, de la mexicana Southern Copper.

Indicó que se debe «sancionar a las autoridades que se exceden en el ejercicio de sus funciones o hacen uso abusivo de su poder», en alusión a los abusos policiales cometidos durante las protestas, que las propias autoridades han admitido.

«No podemos imponer mediante la fuerza bruta un proyecto a una región, pero como autoridades debemos y estamos obligados a agotar todos los medios democráticos para que la población sopese, vea, la importancia de proyectos como el de Tía María», remarcó.

Al terminar el discurso del primer ministro comenzó un debate entre las diferentes bancadas en el parlamento, antes de proceder a la votación del pedido de confianza.

Cateriano fue designado el pasado 2 de abril como el séptimo primer ministro del presidente Ollanta Humala después de que el Congreso censurara a su antecesora, Ana Jara, por un escándalo de espionaje de la Dirección Nacional de Inteligencia (Dini).

Antes de presentarse al Parlanento, el primer ministro sostuvo una ronda de encuentros con los expresidentes Alan García y Alejandro Toledo, además de con la líder de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, gremios empresariales, sindicatos y otras fuerzas políticas.

La principal bancada de la oposición, el fujimorismo, ha elogiado la actitud dialogante de Cateriano, pero señaló que esperará a conocer los detalles de su plan de Gobierno para decidir su voto.

El Apra y Perú Posible, los partidos de García y Toledo, con cuatro y once parlamentarios, respectivamente, adelantaron su disposición a brindar la confianza.

En caso de que Cateriano no logre el voto favorable, ya que el oficialismo no tiene mayoría en el Parlamento, Humala tiene la potestad de clausurar el Congreso y convocar nuevas elecciones legislativas, una medida que permite la Constitución ante la falta de confianza a dos primeros ministros de manera consecutiva.