Brasilia, 9 may (EFE).- El presidente interino de la Cámara de Diputados de Brasil, Waldir Maranhao, dijo hoy que no estaba jugando con la democracia cuando solicitó la suspensión temporal del juicio político destituyente contra la presidenta Dilma Rousseff.

“Soy consciente de cuánto el momento es delicado y de nuestro deber de salvar la democracia. En ningún momento estamos ni estaremos jugando de hacer democracia”, afirmó Maranhao en una rueda de prensa en la que defendió su decisión de invalidar la votación en que la Cámara de Diputados le dio vía libre al proceso que puede reducirle el mandato a la jefa de Estado.

Maranhao respondió de esa forma al presidente del Senado, Renán Calheiros, quien se negó a aceptar la petición del presidente de la Cámara Baja de suspender temporalmente el proceso y calificó la decisión del jefe de los Diputados como “juego con la democracia”.

“Aceptar ese juego con la democracia me dejaría personalmente comprometido con el atraso del proceso”, afirmó Calheiros en una reunión en el plenario del Senado en que alegó que el proceso estaba desde hacía varios días en discusión en la Cámara Alta y no tenía cómo devolverlo a la instancia inferior.

El presidente de los Diputados, que asumió el cargo de forma interina la semana pasada luego de que la Corte Suprema suspendiera el mandato de Eduardo Cunha, anunció hoy su decisión de invalidar el proceso en respuesta a una petición de la Abogacía General del Estado.

De acuerdo con Maranhao, la votación del 17 de abril pasado en que la Cámara Baja, por 357 votos de 513 posibles, decidió aprobar el juicio contra Rousseff y dejar la última decisión en manos del Senado, tiene que repetirse debido a algunos vicios de forma.

El presidente de los Diputados le pidió al Senado que devuelva el proceso a la Cámara de Diputados para convocar a una nueva votación en un plazo de cinco días.

Tras la decisión del presidente del Senado de ignorar la petición por considerarla “intempestiva”, “monocrática”, “sin ninguna cabida” y “extemporánea”, Maranhao convocó a la prensa para un pronunciamiento de solo tres minutos en el que defendió su decisión pero no permitió preguntas.

“Nuestra decisión fue tomada con base en la Constitución y en nuestro reglamento para poder corregir a tiempo vicios que, con seguridad, comprometerán el proceso en el futuro”, afirmó Maranhao en su pronunciamiento.

Según el legislador, la votación no tiene validez debido a que algunos diputados anticiparon su voto y a que los partidos decidieron instruir a sus integrantes de cómo tenían que votar.

En el resto del pronunciamiento Maranhao se refirió a su condición de diputado oriundo de uno de los estados más pobres del país que consiguió estudiar gracias a la escuela pública y que terminó convirtiéndose en director de la universidad pública en la que se formó.

Tras la decisión del Senado, el trámite para el posible juicio con miras a la destitución de Rousseff permanece en la Cámara Alta, que si este miércoles decide respaldar el proceso también obligaría a Rousseff a separarse durante los 180 días que pudiera durar el trámite.

Si así fuera, Rousseff sería sustituida durante la celebración del juicio por el vicepresidente brasileño, Michel Temer, quien en caso de destitución definitiva de la presidenta, completaría el mandato que vence en enero de 2019.