Brasilia, 2 may (EFE).- El expresidente del Banco Central de Brasil Henrique Meirelles, el preferido del vicepresidente, Michel Temer, para liderar su equipo económico si sustituye a la jefa de Estado, Dilma Rousseff, afirmó hoy que el país necesita “recuperar la confianza” de los inversores.

Meirelles mantuvo hoy una reunión de cerca de cuatro horas con Temer en el palacio de Jaburu, residencia del vicepresidente, y a la salida del encuentro aseguró, en declaraciones a periodistas, que le presentó su “diagnóstico” de la situación económica de Brasil, aunque sin abordar medidas concretas.

El candidato a futuro ministro de Hacienda dijo que “es importante tener una visión muy clara” de las medidas que son necesarias “para que los agentes económicos vuelvan a invertir”.

La principal medida para recuperar la confianza de los inversores, según Meirelles, es frenar el crecimiento de la deuda pública, con lo que también se evitaría tener que tomar “medidas abruptas” en un futuro.

“El aspecto clave es la trayectoria del crecimiento de la deuda pública. El país tiene que señalar que no nos veremos en una situación similar a la de países que tuvieron que, más adelante, tomar medidas abruptas. Es hora de comenzar a tomar medidas que harán que esa trayectoria pueda ser alterada y que la tasa de riesgo país comience a caer y, en consecuencia, las tasas de interés puedan sufrir un proceso de regresión”, comentó.

Asimismo, el expresidente del Banco Central defendió el programa de concesiones y privatizaciones que ha propuesto el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), de Temer.

Temer ha declarado recientemente que su preferido para ocupar el ministerio de Hacienda, la cartera económica más importante del Gobierno, es Meirelles, quien fue presidente del Banco Central entre 2003 y 2010, durante los dos mandatos del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.

Temer sustituirá a Rousseff de forma temporal durante 180 días si el Senado aprueba el inicio formal de un juicio político, lo que podría ocurrir la semana próxima, y de forma definitiva si la jefa de Estado es destituida.

El proceso que persigue la destitución de la mandataria está ahora dirimiéndose en una comisión parlamentaria que, el próximo viernes decidirá si la causa será archivada o remitida al pleno del Senado.