Río de Janeiro, 5 jun (EFE).- Brasil registró 59.080 homicidios en 2015, con una ligera reducción frente al récord de 59.627 asesinatos de 2014 pero que muestran que la violencia se mantiene en un nivel elevado, según un estudio divulgado hoy por el estatal Instituto de Estudios Económicos Aplicados (IPEA).

“Se trata de un número exorbitante que hace que en tan sólo tres semanas (en promedio, que representan 3.400 homicidios) el total de asesinatos en Brasil supere el número de personas muertas en todos los ataques terroristas en el mundo en los cinco primeros meses de 2017 (3.314)”, de acuerdo con el Atlas de la Violencia, un estudio conjunto del IPEA y de la organización no gubernamental Fórum Brasileño de Seguridad Pública.

De acuerdo del estudio, que utiliza estadísticas del Ministerio de Salud, el número de homicidios en 2015 consolida un cambio de nivel en el indicador de violencia, ya que el promedio anual entre 2012 y 2015 se ubicó en 58.250 homicidios por año, y se distanció del promedio de 49.000 asesinatos por año en el período entre 2005 y 2007.

La tasa de homicidios por cada 100.000 habitantes en Brasil bajó desde 29,8 en 2014 hasta 28,9 en 2015, próxima al 28,6 de 2013, pero un nivel muy superior al del promedio entre 2015 y 2017, cuando la tasa era de 26,0 homicidios por cada cien mil.

“El perfil típico de las víctimas se mantuvo igual: hombres, jóvenes, negros y de baja escolaridad. Pero llama la atención que en la última década aumentó aún más la violencia contra los jóvenes y los negros, lo que compromete el futuro de la nación”, asegura el estudio.

Tras la reducción en el ritmo de crecimiento de los homicidios de jóvenes en la década de 1980, cuando el aumento llegó a ser del 89,9 %; en la década de 1990 (+20,3 %) y en la primera mitad de la década de 2000 (+2,5 %), el número de jóvenes de entre 15 y 29 años asesinados creció en un 17,2 % entre 2005 y 2015.

Entre 2005 y 2015 fueron asesinados unos 318.000 jóvenes de entre 15 y 29 años, de los cuales 31.264 tan sólo en 2015.

De los jóvenes de sexo masculino de entre 15 y 29 años que murieron en 2015, un 47,8 % fue víctima de la violencia. Ese porcentaje llega al 53,8 % para los que tenían entre 15 y 19 años.

El estudio también constató un aumento de la violencia contra los negros en Brasil. En promedio en Brasil, un país cuya mitad de la población es afrodescendiente, de cada 100 personas asesinadas, 71 son negros.

Mientras que la tasa de homicidios de negros creció un 18,2 % entre 2005 y 2015, la de no negros se redujo en un 12,2 % en el mismo período.

En cuanto a la violencia contra la mujer, el número de homicidios de mujeres se redujo desde 4.836 en 2014 hasta 4.621 en 2015, el menor nivel en los últimos cuatro años y que corresponde a una tasa de 4,5 muertes por cada 100.000 mujeres.

“Pero aunque en términos de mortalidad violenta las mujeres son menos afectadas, el número representa una pequeña punta del iceberg de centenas de miles de agresiones (físicas, psicológicas y materiales) contra la población femenina que son motivadas por una cultura patriarcal y que pasan invisibles a los ojos de la sociedad”, asegura el estudio.

El estudio también mostró que el 71,9 % de los homicidios ocurridos en Brasil en 2015 fueron causados por armas de fuego, un ligero aumento luego de que las muertes por este tipo de armas se redujera un poco tras la adopción en 2007 de una severa legislación contra su porte.