Buenos Aires, 6 jun (EFE).- El ministro de Interior de Argentina, Rogelio Frigerio, aseguró hoy que a partir de junio, al cumplirse seis meses de Gobierno de Mauricio Macri, el “drama” de la inflación va a caer “hasta un 2 % anual”, lo que unido a la concreción de las inversiones permitirá crear empleo y reducir la pobreza.

“De junio en adelante estamos proyectando una inflación de alrededor del 2 % anual, con una tendencia a que esto baje a fin de año”, afirmó el funcionario en declaraciones a radio Splendid cuatro días antes de que se cumplan seis meses de la llegada del conservador frente Cambiemos al poder, el pasado 10 de diciembre.

En este sentido, consideró que van a resolver poco a poco este “drama” que todos los días le “come” a los argentinos una parte del salario “desde hace diez años”.

El índice de precios al consumo de la ciudad de Buenos Aires -indicador que el Gobierno, desde su asunción en diciembre, usa como referencia mientras remodela el índice nacional-, determinó que en el primer cuatrimestre de 2016 los precios subieron un 19,2 % y el acumulado interanual entre el pasado abril y el mismo mes de 2015 alcanzó el 40,5 %, cifra récord de inflación que no se veía desde 2002.

Respecto a las inversiones realizadas por su Gobierno, Frigerio señaló que se van a ver “concretados” muchos de los proyectos que hoy están arrancando y que son “inéditos” en comparación a los realizados en la última década.

Todo ello contribuirá a que hacia finales de año aumente de forma “muy considerable” la cantidad de puestos de trabajo en el país, que se trata de la “única forma sostenible” de cumplir con el objetivo del Ejecutivo de Macri de reducir la pobreza.

Para el ministro, existe un problema “estructural” de empleo que solo puede resolverse con inversión y, por ese motivo, su Ejecutivo ha trabajado para generar “condiciones de confianza” tanto para el resto del mundo como para los argentinos hacia sí mismos y hacia sus dirigentes.

Por otro lado, consideró que el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015) dejó una herencia social “muy delicada”, con “millones” de argentinos en la pobreza, y fracasó “estrepitosamente” en industrializar la economía porque esta “se primarizó”.

A su juicio, cobraba “muchos impuestos” a los ciudadanos, dinero que no se vio reflejado en una “mejora” de las condiciones sociales, y dejó un Estado “desmantelado” que tuvieron que “reconstruir”.

Frigerio aseguró que evitaron que Argentina cayera en una situación similar a la de Venezuela, ya que el anterior Gobierno “vino calcando” las políticas de un país que se quedó “sin energía” y en el cual “la gente se pelea por los alimentos”.

“Por suerte la Argentina pudo cambiar a tiempo”, aseveró.