Brasilia, 20 jul (EFE).- El ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior de Brasil, Armando Monteiro, llegará mañana a Perú, primera escala de un viaje que también le llevará a Colombia y está dirigido a explorar nuevas posibilidades de negocios, informó hoy su despacho.

Ambos países andinos figuran entre una treintena de mercados que el Gobierno de Dilma Rousseff ha considerado “prioritarios” en un plan de acciones comerciales anunciado el mes pasado, mediante el cual se pretende aumentar las exportaciones del país.

El año pasado, la balanza comercial brasileña registró su primer déficit desde el año 2000 y cerró con un saldo negativo de 3.930 millones de dólares, lo que ha llevado al Gobierno a redefinir sus estrategias de comercio exterior.

El primer compromiso oficial de Monteiro será mañana en Lima, donde será recibido por la ministra de Comercio Exterior y Turismo de Perú, Magali Silva.

La balanza comercial entre Brasil y Perú está casi equilibrada y el año pasado las exportaciones brasileñas hacia ese país llegaron a 1.818 millones de dólares, mientras que las importaciones sumaron un total de 1.714 millones de dólares.

Desde Lima, Monteiro viajará hacia Bogotá, donde el miércoles asistirá a la apertura de la feria Brasil Tecnológico, organizada por la Agencia Brasileña de Promoción de Exportaciones e Inversiones (Apex).

En el evento se darán cita cuarenta empresas brasileñas de los sectores de máquinas y equipamientos, plásticos, tecnología de la información, software, eléctrico y electrónico, entre otros, todas seleccionadas por su alto grado de desarrollo tecnológico.

En el marco de la feria también se realizarán ruedas de negocios entre empresarios de ambos países y seminarios sobre algunas áreas de inversión específicas, como la generación de bioenergía y nuevas soluciones tecnológicas para el desarrollo agrícola.

El objetivo del evento es acercar a los empresarios brasileños y colombianos y de ese modo promover un mayor intercambio comercial, que en 2014 llegó a 4.100 millones de dólares, con la balanza inclinada en favor de Brasil en unos 700 millones de dólares.