Brasilia, 15 dic (EFE).- El presidente de la Cámara de Diputados de Brasil, Eduardo Cunha, cuya residencia fue allanada hoy por la Policía en el marco de investigaciones sobre corrupción, afirmó hoy que el Gobierno de Dilma Rousseff ha comenzado a “perseguirlo” por haber aceptado iniciar un juicio político contra la mandataria.

“Es muy extraña” esa operación policial en vísperas de que el Tribunal Supremo decida sobre la forma en que serán realizados los trámites para el proceso con vistas a la destitución de Rousseff por unas maniobras fiscales de su Gobierno, dijo Cunha a periodistas.

En la operación realizada hoy, referida a las corruptelas en la estatal Petrobras, la Policía allanó la residencia oficial de Cunha y también las de los ministros de Ciencia y Tecnología, Celso Pancera, y de Turismo, Henrique Eduardo Alves, así como las del senador Edison Lobao, el diputado Aníbal Gomes y otros políticos.

Todos pertenecen al Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), que lidera el vicepresidente del país, Michel Temer, primero en la línea sucesoria si fuera destituida Rousseff, de quien se ha distanciado en las últimas semanas al igual que el propio Cunha.

En su condición de presidente de la Cámara baja, Cunha aceptó a trámite el proceso con vistas a una posible destitución de la jefa de Estado, que comenzó la semana pasada pero fue suspendido por el Supremo para esclarecer algunos pasos del trámite.

Cunha sugirió hoy que el Gobierno ha entablado una persecución en su contra y también contra todo el PMDB, que es el principal pilar de la coalición que respalda a la presidenta Rousseff.

El jefe de los Diputados consideró “muy extraño” que la Policía se haya dirigido hoy solamente contra el PMDB, cuando “todo el mundo sabe que el responsable del asalto a Petrobras y la corrupción” es el gobernante Partido de los Trabajadores (PT), de Rousseff.

“Todos los días sabemos algo nuevo sobre los robos del PT y así, de repente, hacen una operación solamente contra el PMDB”, declaró Cunha.

En su opinión, la acción policial de hoy demuestra que “el PMDB debe abandonar de una vez este Gobierno” y tiene que hacerlo “con rapidez”, para pasar a engrosar las filas de la oposición que se ha manifestado en favor de la destitución de Rousseff.

Sobre su situación particular y las sospechas de que formó parte de la red de corrupción en la estatal Petrobras, Cunha insistió en que es “absolutamente inocente” y reiteró que su conciencia “está tranquila”.

Así como aseguró que lo probará en la justicia, sostuvo que lo hará frente al Consejo de Ética de la Cámara baja, que hoy inició un proceso con miras a la pérdida de su escaño, por la misma sospecha que pesa en su contra por la corrupción en la petrolera.