Asunción, 1 jun (EFE).- El Gobierno paraguayo propondrá a los dirigentes de los partidos con representación parlamentaria mantener reuniones para explicar los alcances del acta de entendimiento firmada con Argentina sobre la deuda que generó la construcción de la hidroeléctrica de Yacyretá.

El acta, que deberá ser aprobada por los Parlamentos de los dos países, fue suscrita el pasado 4 de mayo en un acto en el que participaron el presidente paraguayo, Horacio Cartes, y su homólogo argentino, Mauricio Macri.

El acta implica una rebaja en el monto de la deuda de la hidroeléctrica, compartida por los dos países y que queda en 3.805 millones de dólares, en lugar de los 17.000 millones iniciales.

El director paraguayo de Yacyretá, Ángel Recalde, declaró hoy a los medios tras reunirse con Cartes que la comisión negociadora busca que esas reuniones se produzcan en los próximos días.

Recalde explicó que lo que se pretende es presentar a los principales partidos las ventajas del acuerdo y que estos puedan evaluar lo que es conveniente para Paraguay.

“Lo que nosotros les pedimos siempre a los parlamentarios es que piensen en la ciudadanía y luego en sus respectivos partidos políticos. Es un pedido muy especial que en forma particular hago como ciudadano paraguayo”, dijo Recalde, citado en la página de Presidencia.

El pasado martes, la agrupación política Frente Guasú, a la que pertenece el expresidente paraguayo Fernando Lugo (2008-2012), rechazó ese acuerdo entre Paraguay y Argentina, que calificó de “entrega política”.

La agrupación aseguró que el acta impide a Paraguay vender su energía a precio de mercado, lo que podría generar al país unos ingresos extras de 750 millones de dólares al año.

Además, argumentó que la administración de Yacyretá del lado paraguayo carece de deuda alguna sobre la construcción de la represa y que, en todo caso si quedaran deudas pendientes, deberán sufragarse desde el lado argentino, ya que es Argentina quien emplea el 95 % de la energía generada en la hidroeléctrica.

La represa de Yacyretá, establecida en 1973 a través de un tratado entre Argentina y Paraguay, es la segunda mayor hidroeléctrica de Paraguay, por detrás de Itaipú, que el país comparte con Brasil y que es la de mayor producción del mundo.