Brasilia, 12 may (EFE).- El ministro de Hacienda de Brasil, Henrique Meirelles, afirmó hoy que la aguda recesión que sufrió el país «ya es pasado», al cumplirse un año de la ascensión al poder de Michel Temer, tras la destitución de Dilma Rousseff.

«Brasil vive un momento de profunda transformación», declaró Meirelles en una ceremonia realizada por el Gobierno para presentar un balance de los primeros doce meses de Temer en el poder, que asumió cuando Rousseff fue separada de sus funciones para responder a un juicio político que la desalojó del Gobierno en agosto pasado.

«Encontramos un país que vivió su peor recesión en la historia», aseguró el ministro en alusión a la pérdida de casi ocho puntos porcentuales que sufrió el Producto Interno Bruto (PIB) entre 2015 y 2016, pero garantizó que después de un año «adoptando las medidas necesarias» la economía ha comenzado a reaccionar.

«Un año después, podemos decir que la economía ha vuelto a crecer y que la recesión quedó en el pasado», apuntó en presencia de Temer, los otros 27 ministros del Gobierno y los presidentes de todas las empresas públicas y organismos del Estado.

Meirelles admitió que uno de los grandes «desafíos» del país es reducir la «altísima» tasa de desempleo, que mantiene en el paro a unos 14 millones de trabajadores (13 % de la masa laboral), pero se mostró convencido de que en el segundo semestre de este año esos índices comenzarán a ser revertidos.

El ministro destacó, entre otras reformas impuestas por Temer, la limitación del aumento del gasto público durante las próximas dos décadas a la inflación del ejercicio anterior, y unas polémicas reformas de las leyes laborales y del sistema de jubilaciones que tramitan en el Congreso y pudieran ser aprobadas este mismo año.

Según Meirelles, esas y otras medidas de ajuste han devuelto la «confianza» a los inversores y producido «efectos impresionantes».

Entre ellos, indicó que la tasa de riesgo del país «cayó en un año de 500 a poco más de 200 puntos», que las agencias calificadoras «manejan la hipótesis de mejorar la nota de Brasil», que «la moneda se fortalece» y «la Bolsa de Sao Paulo sube con fuerza».

También subrayó la trayectoria de la inflación, que estaba hace un año en un 9,28 % anual y que hoy el pasado abril cerró en 4,08 %.

«Todo esto es producto de la confianza que este Gobierno le ha dado a la economía», estableciendo «una dirección correcta, con transparencia, disciplina y seguridad jurídica».

Según Meirelles, «Brasil ha cambiado en un año más de lo que cambió en décadas» y el restablecimiento de la confianza llevará a que este año se recupere el crecimiento, aún cuando sea a un ritmo lento, como consecuencia «del impacto que aún genera la crisis».

De acuerdo al ministro, la economía brasileña superará la aguda recesión este mismo año, cuando crecerá en torno al 0,5 %, pero se recuperará con fuerza a partir de 2017, para cuando se espera una expansión cercana al 2,5 %.