Santiago de Chile, 6 jun (EFE).- El Gobierno de Chile descartó hoy la idea del veto presidencial y una ley corta para enfrentar el fallo del Tribunal Constitucional (TC), que a fines de abril declaró inadmisible una parte de la reforma laboral, un proyecto emblemático de la presidenta Michelle Bachelet.

La información la entregó el portavoz del Ejecutivo, Marcelo Díaz, después de que el Constitucional declarara fuera de la carta fundamental la titularidad sindical y la extensión automática de beneficios por afiliación.

“Hemos acordado constituir un equipo técnico-jurídico con las distintas bancadas parlamentarias para explorar el contenido y la viabilidad de esa reforma”, añadió Díaz.

Recalcó que mientras se avanza en ese esfuerzo, que requerirá de acuerdos con la oposición “se suspende toda la decisión relativa al veto y a la tramitación de una eventual ley corta”.

El pasado 27 de abril, el tribunal acogió parcialmente los requerimientos de la oposición conservadora para frenar algunos artículos de la reforma laboral que fue aprobada a principios de abril por el Congreso chileno.

Concretamente, el tribunal declaró inconstitucional la titularidad sindical, uno de los puntos fuertes de la reforma, que establecía la exclusividad de los sindicatos para encabezar la negociación colectiva con el empleador, eliminando los grupos negociadores.

Este artículo fue cuestionado por la coalición opositora, al considerar que en la práctica establecía un monopolio de los sindicatos sobre la negociación colectiva.