Sao Paulo, 28 jun (EFE).- El ministro de Hacienda de Brasil, Henrique Meirelles, rebajó hoy la perspectiva de crecimiento por debajo del 0,5 % en medio de la crisis política que amenaza con desalojar del poder al presidente Michel Temer por sospechas de corrupción.

«Será un poco menor del 0,5 % pero con certeza será positivo», manifestó Meirelles en un evento con inversores celebrado este miércoles en Sao Paulo.

En la última previsión oficial, divulgada en abril pasado, el Gobierno pronosticó una expansión del Producto Interno Bruto (PIB) de medio punto porcentual y rebajó así la estimativa anterior del 1 %.

«Estamos evaluando el efecto de todo eso (la crisis política) para llegar a una conclusión, pero es importante decir que existe un cierto ajuste, pero no es un ajuste donde haya un impacto relevante», agregó Meirelles.

Brasil atraviesa una grave crisis política que ha amenazado la continuidad del presidente Michel Temer, denunciado por la Fiscalía por un supuesto delito de corrupción pasiva en base a los testimonios a la Justicia de varios ejecutivos del grupo JBS.

Es la primera vez en la historia del país que un mandatario brasileño en pleno ejercicio del poder es acusado formalmente de haber cometido delitos de tipo penal.

El escándalo, destapado el pasado 17 de mayo, ha paralizado el trámite en el Congreso de importantes reformas económicas y ha puesto en entredicho la recuperación económica de Brasil, que en el primer trimestre de este año consiguió dejar atrás la recesión al avanzar el 1 %.

A raíz de la crisis, el mercado financiero ha rebajado en las últimas semanas su pronóstico para el PIB del gigante sudamericano de este año desde el 0,49 % previsto hace un mes, hasta el 0,39 % publicado este lunes.

Para 2018, los analistas entrevistados por el Banco Central de Brasil prevén un crecimiento del 2,10 %, mientras que el Gobierno espera una expansión del 2,5 %, según divulgó en abril pasado, antes del inicio de la crisis política.