Brasilia, 17 dic (EFE).- El ministro de Minas y Energía de Brasil, Eduardo Braga, afirmó hoy que los precios de la electricidad en el país iniciarán el año próximo con una «tendencia decreciente» gracias a la entrada en operación de nuevas hidroeléctricas.

«Hay una serie de nuevas represas hidroeléctricas que comenzarán a funcionar en el primer trimestre de 2016 y agregarán unos 2.500 megavatios a la potencia instalada», explicó Braga en una rueda de prensa con corresponsales extranjeros.

Según el ministro, las reservas de agua en las hidroeléctricas que ya existen en el país están en niveles adecuados, todo lo cual garantiza un aumento en la oferta de energía que permitirá que los precios se reduzcan en forma «gradual», tras haber experimentado un fuerte aumento durante este año.

«En 2015 hubo un realismo tarifario», dijo Braga sobre el alza de casi el 40 % que se registró a lo largo de este año en las tarifas de la electricidad, que siguió a un período de precios contenidos en el marco de decisiones gubernamentales para atajar la inflación.

Braga también reafirmó que el Gobierno se propone continuar en 2015 con las subastas de operaciones de generación y distribución de electricidad, lo cual garantizará nuevas inversiones y permitirá que los precios continúen ese proceso de reducción gradual.

Sin embargo, admitió que la llegada de nuevas inversiones estará condicionada por la delicada realidad económica del país, que este miércoles perdió el llamado grado de inversión, que identifica a los buenos pagadores, después de que la agencia Fitch rebajó su nota de crédito.

«La actual situación económica de Brasil es un desafío, pero la inversión en el sector eléctrico siempre es a largo plazo», por lo que el peso de esta «coyuntura» es relativo en un mercado de las dimensiones del brasileño, argumentó.

Braga también explicó que el Gobierno se ha propuesto dar una especial prioridad al desarrollo de la energía solar, un sector en el cual calculó que se generarán inversiones por cerca de 25.000 millones de dólares en los próximos quince años.

Otro flanco que el Gobierno pretende estimular para mejorar la gestión de la electricidad es el de la «eficiencia energética», con la utilización de lámparas LED en la iluminación pública y un mayor aprovechamiento de la energía solar en las universidades, hospitales y otras dependencias públicas.