Brasilia, 29 jun (EFE).- El ministro de Hacienda de Brasil, Henrique Meirelles, admitió hoy la posibilidad de una subida de impuestos de no cumplirse la meta fiscal prevista para 2017, cuya perspectiva de crecimiento se debilita debido a la crisis política que vive el país.

«En algún momento, si se configura la necesidad de aumentar los impuestos, ciertamente lo haremos», dijo Meirelles en una rueda de prensa.

El objetivo para 2017 es que los gastos del Gobierno superen la recaudación en hasta 139.000 millones de reales (unos 42.100 millones de dólares), resultado que no incluye el pago de los intereses de la deuda pública.

A pesar de que sería el cuarto año consecutivo con déficit primario, tras el récord de 155.791 millones de reales (unos 47.000 millones de dólares) registrado en 2016, la meta prevista para el presente ejercicio no está del todo garantizada ante la rebaja progresiva de las expectativas de crecimiento para este año.

El propio Meirelles anunció en la víspera que el Gobierno volverá a rebajar la previsión del producto interior bruto (PIB) para 2017, que actualmente es del 0,5 % frente al 1,0 % pronosticado a primeros días del año.

Un crecimiento económico más débil, tras dos años de profunda recesión en los que el PIB brasileño se desplomó más del 7 por ciento, influye directamente en la recaudación de impuestos, de ahí la posibilidad abierta por Meirelles de una subida de los mismos.

«No vamos a dejar de cumplir nuestros objetivos por una resistencia teórica al aumento de impuestos», aseguró el ministro.

Según un informe divulgado este jueves por el estatal Instituto de Estudios Económicos Aplicados (IPEA), la economía brasileña crecerá este año un leve 0,3 % «a pesar de la turbulencia política».

La revisión de los principales indicadores macroeconómicos se produce en medio de una crisis política e institucional histórica que ha amenazado la continuidad del Gobierno del presidente Michel Temer, a quien la Fiscalía denunció esta semana por un supuesto delito de corrupción pasiva.

«El análisis señala una preocupación con la situación fiscal de Brasil, ya que los gastos obligatorios continúan creciendo a una tasa elevada y la recaudación viene decepcionando», añadió el reporte.

La institución apuntó que la previsión de crecimiento positivo para 2017 se mantiene debido a la menor inflación, un escenario internacional más favorable y al mejor comportamiento de las cuentas del sector externo, factores «que ayudan mantener la situación económica bajo control en medio de la inestabilidad política».

A raíz del escándalo, destapado en mayo pasado, Temer ha perdido el apoyo de varios partidos minoritarios con representación parlamentaria, mientras que la oposición y hasta algunos legisladores de la base aliada han exigido su inmediata renuncia.

La denuncia contra Temer, quien además es investigado por supuestos delitos de obstrucción a la Justicia y asociación ilícita, ha paralizado los trabajos en el Congreso y el trámite de importantes reformas económicas, como la laboral y la del sistema de pensiones y jubilaciones.