Río de Janeiro, 25 ago (EFE).- El Concejo municipal de Río de Janeiro aprobó hoy una ley que reglamenta el servicio de taxistas en esta ciudad brasileña e impone multas a quienes ofrezcan alternativas como Uber, la aplicación para teléfonos móviles que permite contratar a conductores de vehículos particulares.

El proyecto de ley que prohíbe la circulación de automóviles privados que ofrecen transporte particular de pasajeros, incluyendo los asociados a Uber, fue aprobado hoy en segunda votación.

En ambas votaciones el pleno del Concejo fue ocupado por decenas de conductores de taxi que defendieron su derecho a ofrecer con exclusividad el servicio de transporte de pasajeros en vehículos particulares.

El proyecto entrará en vigor cuando sea sancionado por el alcalde de Río de Janeiro, Eduardo Paes, que tiene un plazo de quince días para pronunciarse sobre la iniciativa legislativa.

Los representantes de Uber en Brasil, a quienes el Concejo no quiso escuchar en audiencia pública en el pleno, recordaron en un comunicado que iniciativas semejantes fueron vetadas recientemente por el gobernador de Brasilia, Rodrigo Rollemberg, y por el alcalde de la ciudad de Vitoria, Luciano Rezende.

El texto original del proyecto de ley fue presentado por el exalcalde de Río de Janeiro César Maia y modificado por un grupo de cerca de 40 concejales a petición de cooperativas de taxistas para dejar claro el veto a Uber y otras aplicaciones similares.

El proyecto aprobado prevé multas de 2.000 reales (555 dólares) a conductores y empresas de servicios como Uber.

Los taxistas de Río de Janeiro, así como los de varias ciudades de Brasil, están en guerra declarada desde hace varias semanas contra los conductores de Uber y ya se han registrado casos de agresiones y hasta secuestros.

El 24 de julio pasado Río de Janeiro prácticamente quedó paralizada algunas horas ante la decisión de miles de taxistas de parar sus vehículos en medio de importantes vías para protestar contra Uber, servicio que consideran un «transporte pirata» y una «competencia desleal».

Las autoridades de Río de Janeiro han inmovilizado en las últimas semanas algunos vehículos privados cuyos conductores ha sido sorprendidos ofreciendo transporte de pasajeros con el argumento de que ese servicio no está reglamentado.