Santiago de Chile, 7 jun (EFE).- El canciller chileno, Heraldo Muñoz, afirmó hoy que una contrademanda de Bolivia por el uso de las aguas del río Silala, ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), implca «un riesgo mínimo para Chile».

«Nos anticipamos y hemos definido los términos de la contrademanda boliviana», declaró a los periodistas el jefe de la diplomacia chilena, tras el anuncio del presidente boliviano, Evo Morales, de responder con una contrademanda a la demanda presentada este lunes por Chile ante la CIJ.

«Tenemos todos los argumentos para ir a esta demanda (…) Bolivia ha presentado una contrademanda. ¿Por qué contrademanda? Ilegalmente se llevan nuestra agua. En otros términos, nos roban agua y nos demandan», afirmó Morales en una rueda de prensa ofrecida en la ciudad de Cochabamba.

Según Heraldo Muñoz, el contenido de la demanda está definido exclusivamente por la moción chilena, lo que limita a la CIJ y a Bolivia a pronunciarse solamente sobre lo que Chile argumente.

«Lo que gana Chile es decirle a la Corte que se tiene que pronunciar sobre el hecho, que el río Silala es un río y no un manantial como dice Morales, y que tiene que haber un uso equitativo y razonable de esas aguas. Eso es lo que tiene que responder Bolivia», subrayó Muñoz a medios locales.

Asimismo aseguró que el Gobierno chileno venía preparando esta demanda hace unos tres meses y descartó que su «inesperado» anuncio obedezca a razones de «política interna».

«Hemos consultado a expertos desde que Bolivia amenazó con demandarnos.Trabajamos la posibilidad de nosotros demandar si teníamos todos los elementos de juicio, todas las evidencias de hecho y de derecho, y tenemos el pleno convencimiento que esta demanda va a tener un fin positivo para nuestro país», aseguró.

En relación con dichos del presidente boliviano contra Chile, el ministro enfatizó que «se demuestra que hay una amenaza de Bolivia, y por eso hemos ido a la Corte, para que se pronuncie. Bolivia tendrá que responder».

El diplomático expresó que esta situación no es la ideal con el país vecino, sin embargo, «Bolivia ha lanzado una campaña de hostilidad hacia Chile».

Bolivia defiende que el Silala, situado en la región andina de Potosí, no es un río, sino manantiales cuyas aguas son robadas por Chile, que por su parte sostiene que Bolivia lo reconoció como un río internacional hasta que en 1997 empezó a decir que sus aguas provenían de manantiales que fueron desviados por Chile.

A diferencia de lo ocurrido con la demanda presentada por Perú sobre el límite marítimo con Chile y la interpuesta por Bolivia para obligarle a negociar el otorgamiento de una salida soberana al mar, en esta ocasión ha sido el Gobierno chileno el que ha decidido llevar la controversia con un país vecino ante el tribunal de La Haya.