Santiago de Chile, 9 dic (EFE).- El Banco Santander Chile ajustó hoy a la baja su previsión de crecimiento para la economía chilena que, según sus proyecciones, se expandirá un 2 por ciento en 2016, siempre y cuando se recupere el precio del cobre.

En su anterior informe económico, publicado en el tercer trimestre de este año, la filial chilena del banco español había previsto que el Producto Interior Bruto (PIB) crecería en 2016 un 2,4 %.

El gerente de Comunicaciones, Estudios y Políticas Públicas del Santander Chile, Pablo Correa, dijo al presentar el informe que el ajuste se debe a factores internos como la menor expansión de las políticas fiscales y monetarias, además de la caída del precio del cobre.

«En caso de que no se recupere el precio del cobre es probable ver al país creciendo un 1,6 %, mientras que para alcanzar niveles del 2 %, se necesitará una recuperación de las expectativas y que el sector externo se mantenga estable», apuntó Correa.

Según el economista, el año que viene, el crecimiento del PIB será similar al de 2015, apuntando que el riesgo de una posible recesión ha dejado de ser significativo.

Uno de los motivos de la desaceleración es el freno del consumo interno, pues, aunque la masa salarial no ha caído y no se espera que lo haga de forma abrupta, ante la incertidumbre los chilenos están incrementando su disposición a ahorrar, lo que se traduce en un menor consumo privado.

En cuanto a las inversiones, se espera que en los próximos años estas sean menores debido a la caída sostenida de las inversiones de carácter privado, en línea con las débiles perspectivas para la economía y el precio del cobre.

En tanto, la resistencia del empleo (6,3 % de paro), que «ha sorprendido a todo el mundo» por su capacidad de resiliencia ante la desaceleración económica, se debe, según la entidad, al impulso fiscal y a la contratación en el sector público que se dio en 2014 y al pequeño boom de la construcción habitacional del 2015, vinculado al futuro cobro del IVA en el sector.

«Estos dos elementos son transitorios. Lo relevante es que la tasa de creación de empleo sigue siendo sumamente baja, lo que, sumado a una inversión baja están generando una receta perfecta para seguir bajando el crecimiento económico», señaló Correa.

La inflación puede acabar el 2016 en un 3,0 %, aunque manteniéndose al menos hasta mayo por encima del rango meta del Banco Central chileno (2,0 a 4,0 %), según el Santander Chile.

La entidad prevé que el dólar seguirá apreciándose levemente durante el 2016 a consecuencia de un repunte en el precio del cobre, y a un dólar sin mucho espacio para seguir apreciándose.

En tanto, el banco cree que para aumentar el crecimiento del país es clave incrementar la productividad, mejorar la movilidad y reducir las fricciones del mercado laboral.

«En el mediano plazo es clave minimizar las fallas de mercado e incrementar la competencia, procurar un Estado más eficiente y transparente y crear una institucionalidad pública que se preocupe de pavimentar la diversificación de la matriz productiva», afirmó Correa.

A nivel global, Santander Chile indica que el mercado se tendrá que acostumbrar a menores cifras de crecimiento, un escenario en el que las economías más desarrolladas seguirán siendo el polo de atracción, mientras que los emergentes se comportarán de forma disímil.

En este sentido, la industria y la minería chilena serán dos sectores con bajas expectativas de recuperación, puesto que dependen en gran medida de las exportaciones a países que actualmente se encuentran en desaceleración.

El sector agrícola y silvícola, sin embargo, presenta mejores expectativas ya que está menos expuesto a aquellos socios donde la incertidumbre es mayor y, por otro lado, será uno de los más beneficiados con la depreciación del tipo de cambio.